Cayetana, ‘la sota de bastos’, en la encrucijada

Los diarios conservadores impresos afines al PP, El Mundo y ABC, otros digitales e incluso el progresista -‘sanchista’- El País han dedicado este fin de semana varios artículos de elogio a la recién cesada portavoz del PP en el Congreso de los Diputados, Cayetana Álvarez de Toledo. A la que, como escribió Mario Vargas Llosa, algunos consideran líder natural de ‘la derecha sin complejos’.

Estos apoyos, sumados al silencio de José María Aznar (de luto riguroso por la caída de su compañera en FAES), a los aplausos que Cayetana recibió desde Vox y a ciertos extraños ‘movimientos orquestales en la oscuridad’, hacen pensar que Álvarez de Toledo está meditando en serio la posibilidad de encabezar la moción de censura que contra el presidente Pedro Sánchez anunció días atrás el líder de Vox, Santiago Abascal. El que a buen seguro ya le ha hecho el ofrecimiento a Cayetana.

Aunque da la impresión que Cayetana (‘la derechita cobarde’ dicen en Vox) no se atreve a dar el paso y considera que es demasiado pronto para ahora  enseñar sus cartas o sus planes para permanecer en política. Lo que obliga a Abascal a ser el candidato de su propia moción de censura.

Y ello a pesar de que Abascal anunció que él no sería el candidato de la moción, porque probablemente ya tenía en la bocamanga de su chaqueta el nombre de la hasta hace poco ‘sota de bastos’ del PP, Cayetana Álvarez de Toledo. La que, cuando Abascal desveló su moción de censura, ya sabía que en el PP se estaba cocinando su cese como portavoz en el Congreso de los Diputados.

Cese que Cayetana facilitó con sus provocadoras declaraciones a El País proponiendo un ‘Gobierno de concentración’ en contra de la estrategia de Casado que rechaza cualquier pacto con Pedro Sánchez. Y que consideró las declaraciones de Cayetana como la última gota que derramó el vaso de su paciencia frente a la indomable diputada.

A la que Casado cesó, empujado por Teodoro García Egea y otros barones del PP,  sin saber que existía el riesgo de la presencia de Cayetana en la moción de censura. Bien como estaban una audaz carambola. O puede que un plan, maquiavélico, que podían haber urdido Aznar y Abascal para lanzar como un obús a Cayetana en la moción de censura a Sánchez.

‘Donde las dan las toman’ podría entonces musitar Cayetana recordando al duende de Mariano José De Lara, si ella hubiera aceptado liderar la moción de censura contra Sánchez en busca de un ‘cuerpo a cuerpo’ con el Presidente Sánchez.

Y todo ello en un momento en el que Gobierno, sin Presupuestos para 2021 y sin estabilidad para la legislatura, está acorralado con la ‘segunda oleada’ del virus, el gran deterioro de la economía y del empleo y con las presuntas corrupciones de Podemos y Pablo Iglesias, a quien Cayetana tiene desde hace tiempo en el punto de mira.

Y quien mejor que una marquesa para defender a la Monarquía y que una mujer para hacer frente -desde su condición de ‘amazónica’- al pretendido Gobierno feminista de Pedro y Pablo, mientras que Carmen Calvo e Irene Montero, las madrinas del 8-M de los contagios masivos, se revuelven en sus respectivos escaños del banco azul.

Pero da la impresión que la marquesa se nos ha ido de vacaciones y que no se ve con fuerzas para tomar semejante decisión, temerosa a la vez de que desde el PP la acusen de alta traición.