Iglesias no se atreve

Si fuera tan de izquierdas y republicano como presume Pablo Iglesias debería estar preparando su argumentación y discurso de despedida del Gobierno, dejando a Pedro Sánchez a los pies de los caballos y en la tesitura de anunciar un adelanto electoral de incierto resultado para todos.

Pero no parece que el compromiso de Iglesias con la izquierda llegue a tanto  sino que prefiere anteponer su ambición personal de permanencia dentro del Gobierno a la posibilidad de salir del Gabinete de Sánchez, donde sin duda UP se está abrasando electoralmente.

Y más que se va a quemar si como parece no va a tener más remedio que aceptar un pacto para los Presupuestos de 2021 con Cs y PNV, lo que por otra parte le obliga a romper sus compromisos con ERC (en los PGE y en los indultos) lo que podría abrir otra crisis en la sección catalana de UP.

La política española vive momentos de gran y cambiante intensidad y está claro que la imputación de Podemos debilita a Iglesias en el Gobierno de Sánchez. Pero si se va del Consejo de Ministros su debilidad será mayor y correrá más riesgos, aunque en ese caso Sánchez se vería obligado a un adelanto electoral.

De lo que deduce que Sánchez e Iglesias se necesitan y que ambos, a la vez, necesitan con urgencia unos PGE para 2021, sobre todo ahora que en España arrecian los rebrotes y contagios del virus (3.000 en el día de ayer).  Y parece claro que al día de hoy la única salida que tienen es el pacto con Cs y PNV porque lo de pactar con ERC está imposible, y menos aún cuando en Cataluña están en vísperas de una campaña electoral autonómica.

De manera que Iglesias se allanará ante Sánchez, rebajará sus críticas a la monarquía y sus exigencias fiscales y laborales de cara a los PGE para así adaptarse a las exigencias de Cs, PNV y de la UE.

Cualquier otra opción sería un paso hacia lo desconocido y la salida de UP del poder para nunca más volver. Aunque está claro que en este momento y en víspera de la moción de censura de Vox en el Congreso de los Diputados Iglesias y su partido lo van a pasar mal por su condición de imputados.

La que de momento no tiene don Juan Carlos a quien no cesan de atacar desde Podemos y que sigue en paradero desconocido y sin que nadie en el Gobierno o en la Casa Real quiera desvelar las razones de este misterio que no cesa de crear inquietud y malestar en la opinión pública nacional.