Empate: Zarzuela 1; Moncloa 1

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El Rey Felipe VI y el Presidente Sánchez mantienen un pacto de silencio sobre el paradero de don Juan Carlos, que se marchó de España el pasado día 3 de agosto con rumbo desconocido. Asimismo, Pedro Sánchez no ha querido hablar sobre la reciente imputación de Podemos y de la cúpula de este partido que forma parte del Gobierno de coalición.

Algunos finos observadores podrían decir que la caza mediática y judicial de Podemos se puso en marcha a las pocas horas de que Pablo Iglesias, tras la ruptura de su promesa de no entrometerse en las cuestiones de Estado, se lanzara -él y sus ministros de Podemos- contra la monarquía, el Rey Felipe VI y el monarca emérito, tras conocerse las informaciones sobre la fortuna opaca de don Juan Carlos I.

De pronto y como por arte de magia todas las causas judiciales que sobre Podemos parecían dormidas en los tribunales se activaron al unísono en los casos de la ‘caja B’, el teléfono de Dina, el Tribunal de Cuentas, Monedero, Mayoral y parte de la cúpula de este partido, con Pablo Iglesias ahí incluido.

Y todo ello como si de las profundidades del Poder Judicial (aún en manos del PP) emanará una voz ronca y amenazante que dijera a los cuatro vientos: ‘con el Estado no se juega’. Pero Iglesias y su equipo dirigente, donde está su asesor Jorge Verstrynge, siguen sin saber cómo actúa en España el gran  Leviatán, el auténtico poder ‘violento’ del Estado, en defensa de su propia supervivencia y de su ‘divina’ autoridad.

Además, la Justicia tenía muy fácil activar las causas de Podemos porque en todas ellas existen indicios racionales de delitos. Y aunque sus actuaciones van lentas y durarán años, el impacto político y mediático de la imputación de Podemos es importante y neutraliza sus ataques a la monarquía a la vez que daña la credibilidad del Gobierno de Sánchez.

De hecho esta nueva situación produce un empate 1-1 entre La Zarzuela y La Moncloa. Gol de Iglesias sobre el emérito y gol judicial contra Podemos. Y así va el partido político institucional del mes de agosto con un Iglesias, lesionado, la defensiva cuando hasta hace pocos días estaba al ataque.

Y tras sufrir la embestida de la Justicia a Iglesias le puede caer encima otra sonora bronca si TVE, La Sexta TV y El País y La Ser se lanzan en contra de Podemos y convierten sus actuales ‘pellizcos de monja’ en duros garrotazos contra de Iglesias y su partido, como los que ahora les propinan los medios conservadores al unísono y sin piedad.

Es verdad que a los problemas sanitarios y económicos de España se les ha sumado el monárquico-institucional. Pero, ya lo verán, no pasará nada como tampoco pasó con el golpe de Estado catalán del otoño de 2017, donde el Rey Felipe VI ordenó la recuperación inmediata del orden constitucional, y así ocurrió. Y los golpistas están hoy condenados y en la cárcel y el resto huidos fuera de España y con Cataluña en la ruina y el soberanismo roto y enfrentado en distintas facciones.

Además ahora están en juego los 140.000 de euros que la UE acordó para España, y Sánchez sabe que si hay inestabilidad institucional ese dinero no llegará, por lo que no le va a consentir a Podemos que siga jugando con el fuego sagrado del Estado porque además el Estado, que es un sólido muro  e insalvable los fulminará.