El Gobierno ausente ante la ‘segunda oleada’

Más ocupado en la propaganda política que les genera la marcha del Rey Juan Carlos I del territorio español el presidente Sánchez y su pintoresco vicepresidente Pablo Iglesias siguen con sus peleas internas y sin abrir un camino para los nuevos Presupuestos de 2021, mientras el Covid-19 está regresando una inusitada intensidad al territorio español, camino de una ‘segunda oleada’.

La que ya veremos las consecuencias que nos trae y si incluso vamos a regresar a los confinamientos parciales o generales, lo que en todo caso será un desastre monumental para la reactivación de la economía.

En la crisis sanitaria dos gobiernos, o más bien desgobiernos, se llevan la palma: el de la Comunidad de Madrid donde la incapacidad manifiesta de su presidenta Isabel García Ayuso sigue facilitando errores y lanzando toda clase de inútiles ocurrencias como la famosa ‘cartilla’ de la que nunca más se supo. Y la Comunidad de Cataluña, donde el rey del disparate Quim Torra está a punto de sucumbir a mediados de septiembre en la inhabilitación.

A nivel nacional el ministro de Sanidad Salvador Illa da la impresión de no saber qué hacer. Y él y su colaborador Fernando Simón continúan haciendo juegos malabares con las cifras de los contagios (y los muertos), que ayer subieron hasta cerca de los 2.000 en las últimas 24 horas, en un intento desesperado de salvar el turismo internacional.

Lo que no parece que tenga arreglo porque la temporada turística estival de 2020 ya está prácticamente perdida y sin solución posible. Y buena culpa de ello la tienen la relajación en los centros turísticos de todas las medidas para la prevención del virus, y así nos va.

Y si el empeoramiento de la situación sanitaria es grave, peor es la crisis y las desavenencias internas del Gobierno de Pedro Sánchez donde Pablo Iglesias y sus ministros están histéricos con la marcha del Rey emérito (que Sánchez considera un triunfo e Iglesias inapropiada e insuficiente, lanzando el de UP acusaciones contra su propio Presidente, lo que da una idea de la falta de cohesión del Ejecutivo.

Y de los graves problemas que van a tener para aprobar los Presupuestos con la ayuda del PNV y Cs porque la participación de ERC se anuncia ya como algo imposible porque el precio que pone Junqueras de los indultos y el referéndum es ahora imposible de pagar por el Gobierno de Sánchez.

Y ojalá que el endurecimiento de la crisis sanitaria española -que ya está teniendo repercusión en toda Europa- no traiga confinamientos porque ello volvería a bloquear la actividad económica y eso si que sería un desastre añadido muy difícil de soportar. Sobre todo cuando el pretendido Gobierno de coalición es una jaula de grillos que no sabe qué hacer ni por donde empezar.