Trump quiere suspender las elecciones

El presidente Donald Trump está hundido en la encuestas y está asustado por su posible derrota electoral y por ello propone aplazar las elecciones presidenciales del 3 de noviembre, para las que quedan menos de 100 días, con el argumento de que la crisis sanitaria del Covid-19 -que él mismo negó y fomentó- no facilitará la votación y puede alterar el voto por correo.

En realidad Trump no propone un aplazamiento sino una suspensión de los comicios presidenciales a la espera que que aparezca una vacuna y de que se reactive la economía y el empleo que en USA están por los suelos.

Y argumenta su propuesta con el argumento de que el voto por correo en estos comicios será ‘el más impreciso y fraudulento de la historia’ sobre lo que no aporta ningún dato o prueba.

Pero Trump carece de poder para imponer un cambio de fecha electoral porque esa decisión corresponde al Congreso de los EE.UU. y allí Trump solo controla una exigua mayoría en el Senado mientras que en la Cámara de Representantes es el Partido Demócrata quien está al mando y no piensa ceder ante el último y desesperado intento de Trump de intentar salvar su reelección que la totalidad de las encuestas dan por perdida.

Lo cierto es que su principal adversario, Joe Biden, aventaja a Trump en las encuestas electorales por más de 8 puntos, y que economía americana no para de caer (el 32,9 % del PIB en el segundo trimestre del año) y lo mismo ocurre con el empleo.

Trump, posiblemente el peor y más tramposo presidente de la historia de los Estados Unidos, parece estar al final de su escapada y anda inquieto y más que desesperado enarbolando el discurso de ‘ley y orden’, mientras moviliza la ‘guardia federal’ para hacer frente (y para provocar) a los disturbios que no cesan de movilizarse entra la muerte en Minneapolis del ciudadano negro George Floy a manos de un policía blanco que lo asfixió en la vía pública.

La pesadilla Donald Trump en EE.UU. y en las relaciones internacionales puede llegar a su fin en las elecciones del próximo martes 3 de noviembre, salvo que Trump logre aplazar los comicios -lo que el Congreso no aceptará- o consiga una masiva movilización en su favor de la ‘América profunda’ y rural y en los Estados que, como en 2016, fueron decisivos para decidir la elección presidencial de Trump, aunque Hillary Clinton le ganará en votos (más de 3 millones de ventaja sobre Trump) lo que al final no le sirvió.

Pero este intento de Trump de suspender y aplazar las elecciones del 3 de noviembre confirma su inquietud y el temor a una sonada derrota a manos de Biden, al que Trump intentó con malas artes eliminar y desprestigiar.