Casado entre el ‘ser o no ser’ un patriota

El líder del PP y de la Oposición Pablo Casado se encuentra sumido en un importante dilema frente a la gran crisis sanitaria y económica nacional y la pregunta (a lo Kennedy) que se debería de hacer es la de ¿qué puede hacer el PP por España?. Y no la de ¿cómo conseguir que se estrelle el Gobierno de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias?

El PP en minoría no puede gobernar y solo le queda como única opción el adelanto electoral, que en las actuales circunstancias sería un problema más para España y que no garantiza un mapa parlamentario distinto al actual.

Y si esto es así ¿que puede hacer el PP, al margen de criticar todo lo que hace el Gobierno a ver si se le complica la paz social con el paro del otoño, si fracasa en el intento de Sánchez de pactar los Presupuestos con Cs ó ERC, e incluso a ver si los ‘hombres de gris’ de la UE le imponen reformas y le obligan a rectificar el programa izquierdista del Gobierno de coalición.

Casado debería saber que lo importante y prioritario es España y no él, y que eso de anteponer la ambición política personal al interés general del país es algo que practican Sánchez e Iglesias con gran facilidad incluso despreciando las más elementales normas de la soberanía nacional.

Pero sabemos que Casado, como en el Julio Cesar de Shakespeare decía Marco Antonio de Bruto ‘es una persona honrada’. Y como tal debe apoyar y  defender los intereses generales de España por encima de los del PP. Y  sabe Casado que solo hay un camino: ofrecer a Sánchez un pacto nacional para abordar los rebrotes de la pandemia y pactar los Presupuestos de 2021 y la estabilidad política, social y constitucional del país.

Porque de lo contrario podría darse el caso de que Sánchez logre unos Presupuestos de 2021 con UP, Cs y PNV, y que consiga controlar la crisis sanitaria hasta la llegada de la vacuna y la crisis de la economía y el empleo con el arma poderosa de los 140.000 millones de euros de la UE.

Y si Sánchez sale airoso de los muchos desafíos que tiene por delante , ahí incluido el catalán aunque se ha venido a menos, el liderazgo de Casado en el PP y en la oposición su hundirá al tiempo que le quita a Sánchez el título de ‘Doctor no’, y mientras en el PP aparece como un clamor el nombre de Alberto Núñez Feijóo.

Casado se enfrenta al dilema de ‘ser o no ser’ un patriota, incluso a riesgo de que sea el PP quien salve a Sánchez,. Lo que no estaría mal si con ello salva a España y de ese triunfo seguro que se llevaría una buena parte el PP.

Pero lo que no puede hacer Casado es nada. O simplemente esperar a ver si pasa ante su puerta el cadáver de su adversario porque si eso ocurriera ello significará que antes habría pasado el cadáver institucional, económico y social de España.

No en vano la crisis a la que nos enfrentamos es la mayor de la Transición y de la historia reciente de España y en esta encrucijada Casado, que es un hombre honrado y aparentemente un patriota, debe dar un paso al frente y hacerle a Sánchez una oferta nacional. Y si Sánchez la rechaza allá él con su ceguera y responsabilidad.