La ‘Nueva Europa’ en la nueva España

Ni imaginar queremos lo que pasaría en España en materia económica, el empleo, déficit y deuda si hubiera fracasado el Consejo Europeo que, a lo largo de cuatro días debatió y finalmente aprobó el Fondo para recuperar las economías de la UE de 750.000 millones de euros. Un acuerdo que permite hablar de una Nueva Europa sin duda más solidaria, más fuerte y unida ‘en la salud y la enfermedad’ y también en las deudas mutualizadas.

Un acuerdo que refuerza la imagen y la fortaleza de la Unión Europea en el mundo y que, para España, es providencial porque frena las altas tensiones que se esperaban para el otoño entrante.

Lo que sin duda constituye, en la parte que le toca, un éxito del presidente Pedro Sánchez que consiguió, a pesar del recorte del 20 % de los fondos de subsidios a fondo perdido -que pasaron de los 500.000 millones a 390.000- mantener casi intactas las partidas destinadas a España, un total de 140.000 millones: 72.700 millones en subsidios; y 67.300 millones en créditos.

A Pedro Sánchez lo recibió su Gobierno con un aplauso en el Consejo de Ministros, donde a buen seguro se habrá lucido, ante el asombro de su equipo, con el relato de sus particulares hazañas en la Cumbre y de los problemas que encontró y superó, para finalmente pedir al Gobierno un esfuerzo de cohesión y de realismo ante la nueva situación creada porque aunque no habrá ‘hombres de negro’ con derecho a veto si los habrá ‘de gris’ con mayoría cualificada.

Lo que obligará sobre todo a Pablo Iglesias y a UP a rebajar bastante sus programas y costes sociales, a revisar las pensiones y a no tocar la última reforma laboral. Aunque a cambio de todo ello el Gobierno evitará un otoño de espanto -aunque seguirá siendo muy duro- en paro y cierre de miles de empresas tras una catastrófica temporada turística.

Triunfo, pues de la UE -entre otras cosas gracias al Brexit porque el Reino Unido no habría consentido la deuda mutualizada- y triunfo de Sánchez que refuerza su liderazgo y cuenta con una valoración positiva por parte del líder de la Oposición Pablo Casado, que reconoce la importancia del acuerdo.

Pero que nadie piense que este es un punto de llegada sino solamente de partida. Lo es para la ‘Nueva Europa’ y lo es también para esta España no menos novedosa que ha estrenado Gobierno de coalición, que arrastra el problema catalán, que ha sufrido una brutal crisis sanitaria y económica y que sufre un reciente embate a la monarquía con el motivo de los fondos opacos del Rey emérito.

Una España con un Gobierno de coalición donde se incrusta Podemos, un partido populista y comunista al que la vigente crisis económica y los corsés y la vigilancia de la UE en el control de los fondos europeos, va a domesticar en pos de su acomodo en la economía liberal. Y aunque ellos dicen que en esta crisis no habrá recortes sociales extremos como en la de 2008 -lo que sin duda fue un error de Rajoy- tampoco podrán lanzar cohetes para forzar unos impuestos masivos y un despilfarro social.

De manera que si Iglesias pensaba forzar un giro a la izquierda del Gobierno para compensar sus recientes fracaso electorales en Galicia y País Vasco, se tendrá que esperar y adaptar a la nueva situación.

En cuanto a Sánchez, que ahora estará tumbado en una nube, está claro que va a aumentar su leyenda de ‘el resistente’, pero también deberá girar hacia el centro de la política porque la Nueva Europa lo vigilará. Y otro tanto debería hacer Casado desde la derecha siguiendo la senda moderada del gallego Feijóo.

El pasado martes fue un buen día para Europa y para España. A ver lo que nos dura y a ver si nuestros gobernantes saben gestionar y aprovechar la ocasión.