Un homenaje sentido, laico y ejemplar

El homenaje de Estado a las víctimas de la pandemia y a los sanitarios que luchan contra la enfermedad ha resultado ser un acto tan solemne como emotivo, en el que estuvieron representadas todas las instituciones del país y los primeros dirigentes de la UE, la OMS y la OTAN.

Ha sido un acto impecable en su organización, sencillez y brevedad y a la vez laico, aunque en él estuvieran representadas todas y cada una de las confesiones religiosas de España pero sin ocupar un lugar destacado, como lo quería y lo planificó el palacio de La Moncloa.

El único y primer protagonista del acto fue el rey Felipe VI que lo presidió y ejerció de primer anfitrión de todos los convocados, españoles y europeos, lo que ha sido una muy buena cosa para el Rey en un momento en el que la Monarquía sufre un claro deterioro por causa de los escándalos económicos del Rey emérito Juan Carlos I. Y este único y especial protagonismo de don Felipe VI se lo debe agradecer el monarca al presidente Pedro Sánchez.

El que además consiguió reunir en la Plaza de Armas del Palacio de Oriente a todos los presidentes de las Comunidades Autónomas y las ciudades de Ceuta y Melilla. Y ahí incluido el catalán Quim Torra que estuvo prudente y comedido en sus posteriores declaraciones a los medios.

Lo que no hizo Pablo Casado quien, fuera de lugar, aprovechó el momento para criticar la contabilidad oficial del Gobierno sobre el verdadero número de los fallecidos. Casado se equivocó -no es moderado como Feijóo- y peor aún se comportó Santiago Abascal con la ausencia de Vox en el homenaje, creyendo que con ello obtendría algún rédito político y le haría un mal gesto al Gobierno cuando, al contrario, cierto fue que Abascal y Vox despreciaron con su ausencia a las víctimas de la pandemia y a los sanitarios.

En su breve y sentido discurso el Rey habló de concordia, entendimiento, unidad y esperanza y elogió la actitud y el comportamiento del pueblo de España allí representado en el acto del Palacio de Oriente.

El lugar desde donde el presidente del Consejo Europeo Charles Michel y la presidenta de la Comisión Úrsula Von Der Leyen se han llevado a Bruselas una excelente imagen de España y su unidad en la lucha contra la crisis de la pandemia que tanto daño ha hecho a nuestro país.

Lo que esperemos que sirva para algo en el importante Consejo Europeo que este viernes se inicia en Bruselas para debatir, y en su caso votar, los fondos económicos de la UE para la recuperación de los países que están más afectados por la crisis como son España e Italia a los que la UE debe de ofrecer su solidaridad.