Sánchez no podrá poner ‘una pica en Flandes’

DEN HAAG - Mark Rutte begroet bij het Catshuis de Spaanse premier Pedro Sanchez. De twee premiers zullen tijdens een werklunch een voorgesprek hebben over de extra Europese Raad later deze week. ANP BART MAAT |

El primer ministro de Holanda Mark Rutte ha recibido al presidente Pedro Sánchez en La Haya con una declaración a los medios de comunicación en la que afirmó que la solución a las divergencias sobre los Fondos europeos para la recuperación económica de la UE la debe encontrar Sánchez ‘dentro de España’.

Lo que puede entenderse que con reformas estructurales y con moderación en el ámbito fiscal y laboral. Mientras que Sánchez ha vuelto a solicitar la ‘solidaridad de la UE para salir todos unidos de la crisis’. Lo que son unas bonitas palabras a las que imaginamos que tanto Rutte como sus aliados de Dinamarca, Suecia y Austria les gustaría añadir el dicho español de ‘juntos sí, pero no revueltos’.

No obstante entre la solidaridad que reclama Sánchez y las reformas que le exige Rutte puede haber un camino intermedio como el que ahora explora el presidente del Consejo Europeo, el belga Charles Michel, quien propone que sea el propio Consejo quien, con mayoría cualificada -y no por unanimidad-, controle y distribuya los fondos subsidiarios de ayudas de la UE, que no son reembolsables como los créditos, que afectan a 500.000 millones de euros y que Holanda quiere reducir ampliando con dicha reducción los 250.000 M. que se iban a destinar a los créditos a devolver.

Pero si Holanda y el resto de ‘frugales’ se resisten a un acuerdo entonces las negociaciones tomarán otro cariz en el seno del Consejo Europeo donde naciones como Alemania, Francia, Italia y España -que representan a la gran mayoría de los ciudadanos de la UE, con sus 257 millones de habitantes-, pueden unirse y lanzar una muy seria advertencia a Holanda y sus aliados.

Incluso los Gobiernos de Madrid y Roma podrían, ‘por las malas’, poner en jaque el Mercado Único de la UE y amenazar la estabilidad del euro, riesgos que debe sopesar el Gobierno de La Haya. El que, aunque tenga el derecho de veto -como todos- tampoco tiene un inmenso poder y su desafío podría en un momento dado volverse contra Holanda y su particular paraíso fiscal.

Cabe esperar que en el Consejo Europeo del próximo sábado 18 se logre un acuerdo satisfactorio para todos. Pero que se olviden Sánchez e Iglesias de que van a recibir 140.000 millones de la UE, sin reformas ni controles y para reforzar a sus bases electorales con desmesurado gasto social, impuestos a granel y déficit elevado, a lo que de entrada se oponen tanto el PNV como Cs.

De manera que Sánchez no podrá alegremente ‘poner una pica en Flandes’ y menos aún desde la inestabilidad de su Gobierno. Ni Rutte podrá creer que es él quien manda en la UE. Habrá que encontrar un pacto bajo la nueva presidencia de turno de la canciller Ángela Merkel la que con toda seguridad sabrá que hacer.