El funeral religioso por todos los muertos

No podemos acostumbrarnos a las negras estadísticas que la pandemia del Covid-19 ha dejado en España, y en las que el Gobierno ha eliminado -se dice que para no asumir el récord de muertes por número de ciudadanos-  a 20.000 fallecidos por causa de esta tremenda enfermedad simplemente por que no se les hizo un test.

Pero todos, el Gobierno incluido, saben que eso es así y que la verdadera cifra de fallecidos en España supera ampliamente los más de 28.000 de la contabilidad oficial y probablemente llegue a las 50.000 personas.

Y es en honor y recuerdo de todos ellos que se ha celebrado ayer en la Catedral de la Almudena de Madrid, un funeral por el rito católico, presidido por los Reyes de España acompañados por la Princesa Leonor y la Infanta Sofía.

Y al que no asistió el presidente del Gobierno Pedro Sánchez, esgrimiendo una apretada agenda de trabajo en Portugal que bien pudo haber adaptado para asistir al funeral, al que envió en la representación del Gobierno a su vicepresidenta, Carmen Calvo, encargada habitual de asuntos religiosos y vaticanos.

No en vano el funeral -que no fue retransmitido en directo por TVE-, ha sido organizado por la Conferencia Episcopal. Y es por ello que Sánchez (y por supuesto Iglesias) no han querido participar en un acto en el que, al margen de la religión, es un homenaje a todas y cada una de las víctimas españolas de la pandemia y ahí incluidas sus familias y amigos.

Y parece sorprendente que el Presidente Sánchez, que estuvo reclamando unidad frente a la pandemia, ahora se haya ausentado de este primer gran funeral, que precede al homenaje que el Estado ofrecerá a las víctimas el próximo día 16 del presente mes en el Palacio Real.

La crisis sanitaria del Covid-19 no se ha acabado ni mucho menos. Y ahí están los rebrotes en Lérida, Lugo y otras provincias españolas. Y además las tan esperadas vacunas siguen sin llegar, aunque algunos científicos nos aseguran que están muy cerca de aparecer.

Mientras otros científicos alertan del riesgo de transmisión del virus ‘por el aire’ en locales cerrados (restaurantes, bares, oficinas, etcétera) lo que no acaba de confirmar la OMS. Pero lo que aconseja al uso de las mascarillas y guardar distancias en dichos locales por lo que pueda pasar y porque toda precaución es poca, visto lo que ha sucedido y lo que puede estar por llegar.