Lo de Sánchez todo es mentira, no tiene pactos ni estabilidad

Pedro Sánchez ha montado un espectáculo ficticio sin actores, sin pactos y sin contenidos. Todo en él es una gran mentira y sigue en ello. Ayer se hizo una foto con los empresarios y sindicatos sin acuerdo sobre los impuestos, la reforma laboral o las pensiones.

La Comisión de reconstrucción tampoco le ha funcionado a Sánchez porque sin el PP, lo demás es poca cosa. Y para colmo su vicepresidente Iglesias le ha dicho que no quiere pactar los Presupuestos con Cs sino con ERC.

Es decir que todo está patas arriba y que, en contra de lo que dijo en La Sexta TV  a su entrevistador de cabecera, Sánchez sigue bailando en la cuerda floja y no tiene garantizados ni los Presupuestos de 2021 ni la legislatura. Y además su vicepresidente Iglesias es otro que no dice la verdad sobre lo ocurrido con la tarjeta del móvil de su compañera Dina y teme ser imputado.

Mientras que las relaciones de Sánchez con ERC, a los que prometió el oro y el moro a cambio de la investidura, están muy deterioradas porque Sánchez, que se esconde tras la pandemia para que todos lo adulen, les dice ahora que no puede pagar lo que prometió porque lo urgente ahora es la crisis de la economía y el empleo, como meses atrás era la crisis sanitaria.

Y lo cierto es que Sánchez se comprometió con Oriol Junqueras, a cambio de los votos de ERC en su investidura, a concederles los indultos y a poner en marcha una consulta en Cataluña relativa a la autodeterminación, y ni una cosa ni la otra ha cumplido Sánchez.

Y si resultara cierto que Puigdemont (otro que anda perdido) está pensando disolver el Parlament catalán y convocar elecciones para primeros del mes de septiembre, presentándose él como candidato al frente de JxCAT, pues en ese caso Sánchez tendría que indultar ya y desde ahora a Junqueras para que el líder de ERC pudiera ser candidato a la Generalitat, tal y como ERC y PSOE lo pactaron en enero, aunque esto no estuviera escrito.

Sánchez lleva mucho tiempo mintiendo a todo el mundo, desde la moción de censura contra Rajoy y ya no va a parar. Y mintió a todos adversarios y  sus aliados (ahora a Cs y a ERC) y miente también cuando dice que dentro del Gobierno de coalición no hay problemas entre PSOE y UP.

Lo acaba de confirmar Iglesias diciendo que no quiere pactos con Cs, y lo explicita a diario la vicepresidenta Calviño discrepando en casi todo de las políticas económicas y sociales de Podemos.

Y si Sánchez se empeña en la subida de los impuestos el ‘diálogo social’ se va a acabar por más que el presidente cree que puede comprar a la CEOE alargando algunos ERTEs.

Pero la tapadera de la gran mentira se abrirá a finales del verano cuando quede claro que la temporada turística estival -a pesar de los esfuerzos que están haciendo los Reyes de España, visitando las zonas turísticas- ha sido un gran fracaso y que la cifras del paro subirán de manera exponencial.

Es verdad que Sánchez no tiene hoy una alternativa clara en la oposición, máxime desde la temeraria fuga de Arrimadas hacia el sanchismo, y entre otras cosas porque el liderazgo de Casado es débil y tiene en Madrid y en la presidenta Ayuso un problemón, porque ha mentido como Marlaska y tiene graves responsabilidades en la muerte de miles de ancianos en Madrid.

Pero Sánchez es una parte destacada del problema de España y en ningún caso la solución. Y desde luego un obstáculo para configurar en este país un gobierno de ‘unidad nacional’ que sería sin duda el único camino para lograr un verdadero consenso de reconstrucción nacional,política, económica y social, y también constitucional.