El virus puede tumbar a Trump

Dos millones y medio de ciudadanos de los EE.UU. contagiados y 125.000 muertos es el tremendo balance del impacto de la epidemia del Covid-19 en la primera potencia del mundo. A lo que hay que añadir unos destrozos muy importantes en la economía y el empleo. Lo que está poniendo en un serio peligro las expectativas electorales de Donald Trump de cara a los comicios presidenciales del mes de noviembre.

Y buena prueba de ello está en que la mayoría de las encuestas les dan la victoria al candidato del Partido Demócrata Joe Biden que supera a Trump en más de un 10 % de los votos y con ritmo creciente a favor de Biden si el descontrol de la epidemia continúa.

Sobre todo porque el presidente a Trump se ha reído de la epidemia y se ha opuesto a los confinamientos decididos por varios Estados de la Unión, con el objetivo de reactivar la economía que hasta hace unos meses era el punto fuerte de su campaña electoral y que también se está desmoronando.

Y ya es demasiado tarde para que Trump rectifique su actitud ante el virus, pero no va a tener más remedio que hacerlo y de hecho ya ha empezado al colocar en primera línea de fuego a su vicepresidente Pence que ayer tuvo que dar la cara ante los medios y decir a la población que acaten todas las normas que dicten los gobernadores de los distintos Estados.

Como ha ocurrido con Arizona donde su Gobernador, que había decretado el fin de la desescalada, ha tenido que rectificar pidiendo a sus habitantes del Estado que se queden en sus casas.

Si a todo ello añadimos el aumento de las manifestaciones en contra del racismo, tras el crimen de afroamericano George Floyd asfixiado por un policía blanco de Minneapolis, y el creciente deterioro institucional del país veremos que Trump empieza a tener muy mal su reelección.

Especialmente porque todos los indicadores sanitarios y económicos nos dicen que tanto la epidemia como la economía van a ir a peor en próximas semanas y ya veremos si en meses.

Y esas son malas noticias para Trump. No en vano tanto Trump como Biden ya tienen previstas sus respectivas Convenciones para su nominación de manera oficial de candidatos de sus partidos a la presidencia en el mes de agosto. Y esas Convenciones van a ser cruciales y están demasiado cerca como para que las expectativas de Trump puedan mejorar.