Arrimadas y el medio indulto de Junqueras

Lo que empezó como una política de colaboración de Cs con el Gobierno de Pedro Sánchez, con el argumento de defender el interés general de país en la crisis sanitaria, se está convirtiendo en un pacto político de mayor alcance que podría concluir con la aprobación de los Presupuestos de 2021 para que la coalición de Sánchez e Iglesias logre, gracias a Cs, la estabilidad para casi toda le legislatura sin la necesidad de contar con ERC.

La operación no es tan sencilla como parece pero de momento avanza con cesiones de las tres partes interesadas, PSOE, UP y Cs, en cuestiones de índole fiscal y en la normativa laboral. Pero al fondo de todo ello permanece un obstáculo de mayor cuantía como es la promesa que Sánchez le hizo a Oriol Junqueras de que le concedería el indulto (a él y a los demás golpistas catalanes condenados en el Tribunal Supremo) a cambio del apoyo de ERC a su investidura del pasado 7 de enero.

Por lo que se va sabiendo la líder de Cs Inés Arrimadas ha levantado el veto que había puesto a la celebración de la Mesa de Diálogo catalana que se va a convocar en Barcelona en los primeros días de julio con dos objetivos que exigen los representantes de JxCAT y ERC: la celebración de una ‘consulta’ catalana sobre la autodeterminación y concesión de indultos a los golpistas condenados en el Tribunal Supremo.

Y de manera especial al líder de ERC Oriol Junqueras que espera, una vez que reciba la medida de gracia de Sánchez, ser candidato a la Generalitat en los comicios autonómicos catalanes del próximo otoño en los que según la mayoría de los sondeos ganaría ERC.

Con lo que Oriol Junqueras pasaría de la cárcel de Lledoners al Palacio de la Generalitat, convirtiéndose en una especie de Mandela español. Lo que sería un espectáculo lamentable avalado por el Gobierno de España, a pesar de la condena de Junqueras de 13 años de prisión e inhabilitación por los delitos de sedición, malversación y desobediencia.

Y si Arrimadas y Cs le arreglan los Presupuestos a Sánchez e Iglesias y días después Sánchez comienza a conceder los indultos plenos a los golpistas catalanes pues en ese caso que se prepare Cs a recibir un enorme rechazo y protesta política y electoral del conjunto del centro derecha español.

Y entonces ya no solo serán De Quintos y Girauta quienes suban la voz en contra de Arrimadas y Bal sino que semejante disparate podría provocar el regreso de Albert Rivera a la vida política bien para recuperar el mando de Cs, bien para integrarse en el ala más moderada del PP.

El pacto de investidura de Sánchez tenía un apartado secreto y muy sencillo de entender entre el PSOE y ERC: Sánchez a la Moncloa y Junqueras a la Generalitat. Y si eso se cumple después de que Sánchez utilizara a Cs como una servilleta de ‘usar y tirar’, el futuro de Cs sería imposible de imaginar.

Otra cosa sería el ‘medio indulto’ de Junqueras por parte de Sánchez. Es decir, que sea indultado de la pena de prisión pero no de su inhabilitación. De esa manera Junqueras no podría ser candidato en las elecciones del otoño catalán. Pero está claro que eso no gustará a ERC que denunciará entonces el compromiso de Sánchez en su investidura.

Aunque ya sabemos todos -y ERC debería saberlo también- que Sánchez nunca dice la verdad y a uno de los dos, a Junqueras o Arrimadas, lo va a engañar. En lo que nunca ha mentido Sánchez ha sido en su obsesiva y muy clara prioridad: permanecer en el poder al precio que sea. Y en ello está.