ERTEs, ‘normalidad’ y Calviño tres acuerdos importantes

El Congreso de los Diputados ha aprobado ayer por una amplia mayoría, a la que se ha sumado el PP, el nuevo decreto del Gobierno que regula la gestión sanitaria del país en la vigente etapa de fin de la desescalada y de regreso a la nueva ‘normalidad’.

Asimismo, y por otra parte, el Gobierno, los sindicatos UGT y CC.OO y la CEOE han llegado a un acuerdo para prorrogar los ERTEs de ayudas a las empresas en dificultad has finales del mes de septiembre.

Ambos acuerdos, además de sus contenidos específicos, incluyen un claro contenido simbólico por cuanto con ellos se recupera una cierta cohesión política en el plano sanitario y un relanzamiento del ‘diálogo social’.

Son dos acuerdos de alcance limitado en sus contenidos pero que tienen una lectura positiva para el Gobierno de Pedro Sánchez porque en el campo sanitario la fase final de la desescalada cuenta con un amplio consenso que incluye al PP.

Lo que supone una victoria política y un reconocimiento para, la hasta ahora muy discutida por la oposición, gestión del ministro de Sanidad, Salvador Illa, el que fue largamente aplaudido en el Congreso desde los escaños de la izquierda.

No obstante, en el limbo de esa gestión sanitaria permanece el verdadero número de muertos habidos en España por el coronavirus que el Gobierno cifra en 28.000 y la oposición en 47.000.

Como pendiente está el averiguar lo ocurrido en las residencias de ancianos de toda España (empezando por las de Madrid), y en presentar un plan de actuación inmediata en ayuda de dichas residencias donde los riesgos de contagios y muertes siguen siendo muy elevados y una incierta realidad.

En el caso de los ERTEs su prórroga hasta finales de septiembre, aunque con recorte de ayudas y objetivos, incluye la petición de la CEOE de que se empiece a negociar una segunda prórroga hasta finales del presente año lo dependerá de la evolución de la economía en los próximos tres meses.

En todo caso ayer se dieron en España dos pasos importantes de unidad política en el ámbito de la Sanidad y de fructífera relación en el seno del ‘diálogo social’. Lo que puede ser un buen preámbulo de cara a las ya en marcha negociaciones de la Comisión de reconstrucción económica del país.

Y lo que refuerza, ante la UE, la candidatura ya oficial, de la vicepresidenta Nadia Calviño a la presidencia del Eurogrupo de la UE. Lo que apoyan las principales fuerzas políticas del país en una jornada como la de ayer que, vistas las tensiones políticas de los últimos meses, es para enmarcar.