Los políticos están jugando con fuego

Mientras estamos apunto de iniciar la ‘nueva normalidad’ y la plena y libre circulación de personas por todo el país; y cuando los indicadores de la economía no cesan de empeorar las expectativas ante una eventual mal temporada turística del verano, en España seguimos sin tener a la vista un plan de recuperación económica, unos Presupuestos Generales del Estado, y tampoco un principio de gran acuerdo en el ‘diálogo social’.

Lo que tenemos es un gran desbarajuste en el Palacio de la Moncloa con serias diferencias entre los ministros del PSOE y los de UP, y continuas idas y venidas de los distintos y variados negociadores del Gobierno en pos de posibles pactos alternativos con Cs o ERC.

Es decir, los políticos españoles están jugando con el fuego demoledor de una enorme crisis económica, social, política e institucional perdiendo un tiempo precioso y muy importante. Como lo están perdiendo también las instituciones europeas que tampoco parecen ser conscientes de la grave situación en la que está inmersa la UE.

Las últimas alertas de rebrotes del Covid-19 aparecidas en Alemania son un aviso a navegantes que en España se deberían tener en cuenta, ahora que en este país se va a iniciar el final del ‘estado de alarma’ dando rienda suelta a la plena movilidad interior y a la llegada del turismo extranjero.

Una apertura al turismo que se ha convertido en perentoria necesidad para la reactivación económica del país y que ya veremos cómo nos sale porque el miedo y la escasez de medios económicos son dos elementos cruciales que, unidos, no ofrecen buenas expectativas para para el turismo europeo en general y para el español en particular.

Aunque lo más grave de la situación española estriba en que por ahora no se ve ningún proyecto de unidad política que permita garantizar con eficacia el fin de la crisis económica y la reactivación de la economía y el empleo.

Y es al presidente Sánchez a quien le toca tomar la iniciativa, y si no lo hace en los próximos días o semanas será a Pablo Casado, como líder opositor, a quien le corresponda actuar.

Lo que no puede ser es que unos y otros se vayan pronto de vacaciones y dejen empantanado el país a la espera de ver qué ocurre en el otoño en España y en la UE porque esa situación sería una gran irresponsabilidad, por  parte de todos los actores políticos y sociales que son los que deben pactar.