Lo de Sánchez e Iglesias no se ve en Europa

Ha dicho el líder del PP, Pablo Casado, que el Gobierno hace ‘oposición’ a la Oposición y es cierto. Y esto es algo nunca visto en las democracias de nuestro entorno europeo, máxime cuando estamos inmersos en una grave crisis sanitaria económica y social.

Y sobre todo cuando desde el Gobierno el propio presidente Pedro Sánchez y su vicepresidente Pablo Iglesias no solo critican a la Oposición sino que los insultan, descalifican y agreden de manera constante, llegando incluso, por parte de Iglesias y de sus ministros Irene Montero y Alberto Garzón, a acusar al PP y Vox de estar promoviendo ‘un golpe de Estado’.

Que es lo mismo que suele decir Nicolás Maduro en respuesta a las críticas de su oposición. Y estas afirmaciones son algo que es impensable que ocurra no ya en Alemania o en Francia sino en cualquier país de la UE. Y, por otra parte, constituyen una afrenta al Ejército y a la Guardia Civil -a los que los ministros de UP han señalado, desde el Gobierno de España, como los posibles protagonistas de una ‘insubordinación’.

Lo que ha tenido que desmentir la ministra de Defensa, Margarita Robles, subrayando el compromiso ejemplar de ambos cuerpos armados del Estado con la Constitución y la legalidad.

Si a ello añadimos que la mentira forma parte destacada y probada de los discursos y explicaciones del presidente Sánchez y varios ministros como los de Podemos, más Calvo, Marlaska y M.J. Montero, veremos que aquello de ‘Spain is diferent’, sigue vigente y, lamentablemente y en este caso, en lo que a la calidad democrática se refiere.

Y ya está bien del ‘buenísimo’ táctico de Cs y de su predicador Edmundo Bal porque sus palabras no se corresponden con sus hechos con los que apuntalan, sin rubor, al Gobierno de Marlaska y de la mala gestión y los continuos despropósitos y favores al soberanismo vasco y catalán.

Sobre todo ahora que se acaba la urgencia sanitaria lo que desmonta el argumento de Cs de defender ‘el interés general’ que nada tiene que ver ni con las políticas ni con las maneras de este Gobierno. Aunque sabemos que lo que le guía a Cs es su lucha por la supervivencia en busca del centro de la política, pero en este caso alejándose del PP y ofreciéndose al ‘sanchismo’ que es un ‘régimen’ de poder que supera al conjunto del PSOE.

Por lo demás no es cierto que el PP sea el motor de la confrontación política aunque algunos errores ha cometido. Lo que de verdad crea crispación y la confrontación política son decisiones y declaraciones del Gobierno como las de golpismo o los pactos con Bildu sobre la reforma laboral, o las mentirás y abusos de Marlaska. Y estos son hechos probados, y no palabras, que en el conjunto del pueblo español provocan un profundo malestar.