Presidente, buen fin de semana 

Con la sexta prórroga del estado de alarma en el bolsillo y aprobada por una mayoría absoluta de 177 escaños, Cs y PNV de por medio, con una mejora de la epidemia en España (aunque el rastro de 20.000 fallecidos fue barrido bajo las alfombras de La Moncloa), con la Oposición desarbolada y corrida a palos por el Gobierno, y con su ministro de Interior, Marlaska, hecho unos zorros, el Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez se va de fin de semana a descansar y más contento que unas Pascuas.

Y convencido el excelentísimo señor Presidente del Gobierno que tiene la legislatura al alcance de su mano porque consideran que, como se decía en La Verbena de la Paloma, Cs y ERC, ‘se desviven por verme contento’ y él, de cara a los Presupuestos, todavía no sabe con quién pactará.

Además más de media España está en Fase 3 de la desescalada y el resto en la Fase 2. Y la vicepresidenta económica Nadia Calviño empieza a ver ‘brotes verdes’ en la economía y el inicio de una recuperación en ‘V’ de la economía, aunque otros observadores más pesimistas nos anuncian un otoño caliente en lo político, económico y social.

No importa, Dios (o la UE) proveerá, pensará Pedro Sánchez orgulloso de las seis prórrogas del estado de alarma que él se sacó a pulso en el Congreso. Y medio muerto de risa al ver el espectáculo de la Oposición: a Rufián con un ataque de cuernos con Arrimadas; y a Casado hermanado con Abascal.

Es verdad que el cerco político-judicial sobre la manifestación del 8-M se estrecha y tienen en la picota al ministro Illa y a Simon, pero eso todavía va para largo. Y también es cierto que Marlaska se ha dejado muchas plumas en su corralito de Interior (por culpa de la ‘astuta’ de la Directora de la Guardia Civil, María Gámez que puso por escrito las pruebas del ‘crimen’ del coronel de la Guardia Civil, Diego Pérez de los Cobos.

Pero, mire usted por donde, la presidenta de Madrid, Isabel Ayuso, también ha mentido -dijo, y es falso, que ella no había enviado a las residencias de mayores un Protocolo donde se les negaba a los ancianos infectados por el Covid-19 el traslado a los hospitales- y está marcada como la responsable política, y puede que penal, por la hecatombe de ancianos en las residencias de la tercera edad de Madrid.

Mentiras y responsabilidades políticas y penales de Ayuso que es la misma situación en la que está Marlaska. Y lo que le brinda al PSOE la oportunidad de pedirle al PP un ‘intercambio de prisioneros’ y una tregua sobre Marlaska porque de lo contrario a Ayuso la arrasarán, empezando por una posible y justificada moción de censura en la Asamblea de Madrid.

El misterio de Ayuso sigue sin resolverse en el PP. Es una inútil completa y todos se preguntan quién la propuso y quien la nombró (ese fue Casado) candidata del PP a la Presidencia de la Comunidad Madrid. Y como era de esperar la cabra echó al monte y armó el follón del que ya veremos cómo y por qué puerta saldrá.

Lo de Marlaska es más psicológico. Se mira al espejo y se deprime porque sabe que él fue uno de los destacados y entusiastas promotores del 8-M en Madrid. Y ahora, por ocultar el riesgo de contagio en esa manifestación, está desprestigiado y acorralado en medio de un mar de mentiras y de presuntas responsabilidades penales a las que tendrá que hacer frente, como él bien lo sabe y se lo imagina por su condición de juez.

Pero eso a Sánchez le da igual. Si cae Marlaska se pone a otro -a lo mejor tiene por ahí algún amigo personal que le encaje- y no pasa nada porque ahora su prioridad son los Presupuestos para garantizarse dos años de la legislatura y todo lo demás le resbala y no le preocupa ni tampoco lo va a desestabilizar. El Presidente está encantado de haberse conocido y cree con  fe ciega y la cabeza muy alta que es El Salvador de la nación.