Sánchez regresa a Cs 

Hay una decisión que Sánchez no puede o no debería tomar nunca y esa es que el Presidente del Gobierno de España no puede facilitar la presencia del delincuente golpista Oriol Junqueras en la Presidencia de la Generalitat de Cataluña, porque eso sería tanto como legitimar el fallido del de Estado del 27-O de 2017 en Cataluña y desautorizar al Tribunal Supremo que condenó a Junqueras por los delitos de sedición y malversación a 15 años de prisión y de inhabilitación.

No sabemos si Sánchez y la oposición de PP y Cs son conscientes de la gravedad de esta posibilidad, que busca ERC pidiendo el indulto de Oriol Junqueras para que pueda ser candidato a la Generalitat en las elecciones autonómicas del otoño. Pero si ello se produjera sería una gran ignominia para el Estado español.

Decimos esto para enmarcar las actuales y tensas relaciones del Gobierno de Sánchez con ERC ante la votación de este miércoles en el Congreso de los Diputados de la quinta prórroga del ‘estado de alarma’ que Sánchez ha pretendido ampliar hasta el 27 de junio y que, finalmente, se quedará en 15 días -hasta el 9 de junio- tras el acuerdo hallado entre el Gobierno y Cs.

El partido que lidera Inés Arrimadas -al que Tezanos le acaba de regalar tres puntos de mejora de intención de voto en el último CIS- a cuya vera regresó Sánchez desde pues de que ERC subiera el precio soberanista de sus votos y de que Junqueras, desde la cárcel, le exigiera amenazante a Sánchez que escogiera entre Cs y ERC.

Pues Sánchez ha vuelto a escoger la mano de Arrimadas aceptando rebajar sus pretensiones de la quinta y última prórroga de la ‘alarma’ que sólo será de 15 días y no de más de un mes como pretendió, lo que constituye una primera derrota de Sánchez en sus juegos malabares de geometría variable.

Sánchez saldrá airoso de la quinta prórroga con los mismos apoyos que en la cuarta y con el argumento de que estos pactos son solo ‘sanitarios’ y no políticos, lo que no es verdad.

Y Junqueras empezará a entender que la opción de Cs si se prolonga hacia los Presupuestos de 2021 -lo que sin duda parece mucho más difícil- habrá dejado a ERC en la insignificancia y sin la opción posible de los indultos y del regreso de Junqueras al liderazgo de la política catalana.

De todas maneras, con Sánchez nunca se sabe porque es capaz de todo con tal de seguir en el poder. Y si en las próximas semanas le hace falta el apoyo de ERC a los Presupuestos volverá a negociar con Junqueras que es la opción que prefiere Pablo Iglesias.

Pero esta es la segunda vez que Arrimadas le ofrece a Sánchez y al PSOE la mano para regresar a la senda constitucional. En un tiempo en el que hay en la Unión Europea demasiadas cosas en juego y en el que España deberá dar pruebas de sensatez, cohesión y estabilidad.

Y nada de eso ofrece ERC, un partido enemigo de la unidad de España, de la Constitución y la legalidad con el que no se puede ni se debe ir a ninguna parte. Y menos de la mano del delincuente y golpista Junqueras, a quien el Tribunal Supremo calificó como el líder y promotor del fallido golpe catalán, del que además ha dicho que no se arrepiente y que lo volvería a intentar.