Arrimadas quiere la cabeza de Junqueras

Inés Arrimadas, como Salomé, después de bailarle la danza de los siete velos a Pedro Sánchez con sus favores en las prórrogas del ‘estado de alarma’, y puede que también a los Presupuestos de 2021, espera que Sánchez le sirva en bandeja de plata la cabeza de Oriol Junqueras y que rompa sus pactos con ERC.

Este es el plan y el secreto de Arrimadas, y a Sánchez y a Iglesias parece que les conviene tras formalizar el pasado día 6 en el Congreso de los Diputados la nueva mayoría de 178 escaños, alternativa a la de investidura de Sánchez.

Ahora bien, si Pedro Sánchez, después de pactar con Inés Arrimadas los sucesivos ‘estados de alarma’ y los Presupuestos de 2021, regresara en Cataluña a sus pactos con Oriol Junqueras, como lo pronostica la extrema derecha mediática, sería el presidente Sánchez quien le habría entregado a Pablo Casado la cabeza de Arrimadas en una bandeja de plata.

Pero aunque el riesgo existe, porque Sánchez no suele decir la verdad, más bien parece que la situación es la contraria: que Sánchez está relanzando a Arrimadas y Cs contra Pablo Casado y el PP.  Y que la cabeza que cortará Sánchez, a pesar de su apoyo en la investidura, será la de Oriol Junqueras (‘Roma no paga traidores’ de ERC que votaron en su contra el día 6) para entregarla en bandeja de plata a la líder de Cs.

La que con esta victoria, nacida de una carambola dirigida por el destino, habrá iniciado la recuperación política de Cs en el centro político español en el  menoscabo de Pablo Casado y del PP, que siguen dando palos de ciego a las órdenes de José María Aznar.

De manera que el secreto de la relación de Arrimadas con Sánchez está en la promesa y aparente decisión del Presidente de romper todos los pactos con ERC, después que Junqueras ordenara a Rufián votar contra la cuarta prórroga del ‘estado de alarma’. Porque ERC sabía que mientras exista el  ‘estado de alarma’ no se podrá reunir la Mesa de Diálogo de los gobiernos de España y Cataluña. Que es el precio y la condición que puso ERC para apoyar la investidura de Sánchez.

De ahí la certeza que tenemos de que Sánchez, ante la duda y la exigencia de Arrimadas de que el PSOE rompa sus pactos con ERC, le habrá dicho ayer a Arrimadas: mientras tengamos ‘estado de alarma’ no habrá nada que pactar con ERC, y si además sacamos adelante los Presupuestos de 2021 en ese caso Junqueras y ERC ya no nos harán falta para nada, ni tampoco nos podrán chantajear como lo pretendieron el pasado día 6.

Y este pacto de Sánchez con Arrimadas, que deja fuera de juego al PP, cuenta con la bendición de Pablo Iglesias, porque le garantiza su presencia en el Gobierno y alarga la legislatura.

Y porque, en definitiva, Iglesias logró lo que Albert Rivera con consiguió en 2016, tras el pacto del cuadro del ‘abrazo’ de Genovés bajo el que Sánchez y Rivera firmaron su coalición en el Congreso. Un pacto que vetó Iglesias. El mismo Iglesias que, tres años después, abrazó, con efusión a Sánchez tras firmar ambos el Gobierno de coalición al término de las elecciones del 10-N de 2019. Y ahora con la bendición de Arrimadas y en el nombre del centro liberal español.