España y la propuesta decisiva Van Der Leyen en la UE

Entramos en una semana decisiva para la Unión Europea porque en este miércoles día 6 de mayo la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula Van Der Leyen, deberá hacer público su Plan para ‘la recuperación’ económica de la UE, y ahí incluidos los fondos del llamado nuevo ‘Plan Marshall’ para sanear en próximos años las economías de los países más afectados por el impacto de la epidemia de coranovirus, como son España e Italia. 

Cabe imaginar que Van Der Leyen, habrá consultado sus principales ideas y propuestas a los principales gobernantes europeos y especialmente a los de Francia y Alemania que lideran, respectivamente, los bloques mediterráneo y del norte de la Unión, para no meterse en un callejón sin salida, porque hay mucho en juego y ahí incluidos el euro, el mercado único y la propia UE.

Las cuestiones pendientes más relevantes y de la discordia son las relativas al alcance del citado ‘Plan Marshall’ empezando por el monto de dinero que incluirá y que Angela Merkel situaba en torno a los 1.000 millones (un billón) de euros, mientras España y la propia Leyen hablaron de 1.500 millones (1,5 billones) de euros.

La segunda gran cuestión es la de saber ¿de dónde saldrán esos fondos? Parece que están descartados los ‘euro bonos’ o ‘Corona bonos’, porque a ellos se oponen de manera tajante Alemania y Holanda, países en los que sus parlamentos no aceptarían nunca mutualizar directamente esa deuda.

Por lo que queda la idea de una deuda mutualizada en los Presupuestos de la UE o repartidos con los del Eurogrupo. Lo que tiene la ventaja de que solo necesitan la aprobación del Parlamento Europeo y no de la aprobación de las Cámaras nacionales de los países de la UE. 

Y también falta por saber si el acceso a esos muchos cientos de millones del citado nuevo ‘Plan Marshall’ se hará a través de créditos blandos y a largo plazo en todos sus tramos, o si una buena parte serán subvenciones a fondo perdido para no cargar demasiado los niveles de deuda de los Estados, que en España y en Italia ya son muy elevados.

Paralelamente la Comisión deberá fijar las condiciones de acceso a los 240.000 millones de euros destinados a los fondos MEDE para el rescate de países como España (que podría reclamar 25.000 millones). Condiciones que el Norte de la UE exige que sean duras, crediticias y con controles de ciertas normas de obligado cumplimiento. 

También se habrán de regular los 100.000 millones de euros de la Comisión para ayudas al empleo y los 200.000 del Banco Europeo de Inversiones (BEI) para apoyar a las empresas, Fondos estos tres últimos (MEDE, BEI y CE) que ya fueron aprobados por el Eurogrupo y el Consejo Europeo y que solo necesitan adaptar su normativa para empezar a estar disponibles. 

Cuando conozcamos la propuesta de Van Der Leyen y la Comisión Europea se abrirá en la opinión pública y política de cada país, y luego en el Consejo de la UE, un tenso debate entre el Norte y el Sur de la UE, en el que se ha de  encontrar un término medio que aunque no les satisfaga a todos y facilite el compromiso y el avance de la Unión. 

Un fracaso parece impensable y un retraso, en pos de nuevas propuestas, también sería una mala solución. El tiempo apremia y todos necesitamos de este acuerdo político y solidario que constituye la razón de ser de la UE y no sólo para unos pocos una tabla de salvación.