Blog de Pablo Sebastián. Presidente y fundador del diario de internet Republica.com

Casado no puede aprobar otro Estado de Alarma

Pablo_Casado

El PP no puede aprobarle a Pedro Sánchez un cuarto ‘Estado de Alarma’ si el Presidente no rectifica sus políticas sanitaria y económica, para dejarlo en disyuntiva de optar por el pacto con Podemos y con el soberanismo vasco y catalán (por el que tendrán que pagar un alto precio) o por regresar al marco constitucional. 

Pablo Casado conversará este lunes con Pedro Sánchez en un encuentro en el que debe decir al Gobierno que el fracaso de la gestión sanitaria se debe a la ausencia de un mando único nacional, al que se oponen los Gobiernos de Cataluña y País Vasco que en caso de perder las competencias sanitarias le retirarían el apoyo parlamentario y le obligarían a un adelanto electoral. 

De ahí el gigantesco caos sobre la manipulación de cifras de contagios y de fallecimientos, de la aplicación de los test y en la compra y la distribución del material médico de asistencia sanitaria y de protección. 

En Alemania Ángela Merkel tomó el control sanitario en menoscabo de los Landers y ello, entre otras cosas, le está permitiendo al gobierno de Berlín controlar la crisis. 

Pero en España asistimos a una gestión caótica y multilateral del problema sanitario porque Sánchez teme perder la estabilidad de su Gobierno y prima su relación con Podemos, PNV y ERC por delante del interés general. Y siguiendo el guión que le impone Pablo Iglesias con sus decretos populistas, mientras intenta la operación fantasmagórica de los ‘Pactos de La Moncloa’. 

Un burdo montaje con el que pretenderá colar los Presupuestos de 2020 para permanecer en el poder, cuando en realidad la única ‘Mesa’ útil para estos los propósitos de Sánchez de permanencia en La Moncloa es la catalana de Quim Torra cuyo relanzamiento le exige ahora Gabriel Rufián desde ERC, recordándole la deuda que tiene con ellos por la investidura. 

Sánchez está acorralado por Podemos y ERC y sabe que con esos aliados 

no está en condiciones de ganar la batalla sanitaria (ahora dice Fernando Simon que ‘el virus se puede reproducir en invierno’) ni tampoco la crisis de la economía. 

Ante la que Pablo Iglesias, que prácticamente está en campaña electoral -porque ve que el Gobierno no aguanta-, no cesa de hablar de ‘lo público’ en todas las televisiones que convoca para presentarse como el paladín de los desamparados. 

Iglesias sabe que el Gobierno no tiene salida porque o Sánchez pacta con el PP expulsando a Podemos, o pacta con Junqueras y Ortuzar haciendo más concesiones a los soberanistas y provocando un estallido de indignación en un país que ya está alarmado con la crisis sanitaria, económica y social.  

La palabra clave es ‘estabilidad’ y es la que necesitan los mercados, la UE -ante el previsible rescate de España- y los inversores de los EE.UU. para confiar en el renacer de la economía española. Y, especialmente, la UE en lo que se refiere a emisiones de ‘deuda europea’, con las que -como ha dicho el presidente Macron- hay que frenar el avance de los populismos radicales y anti europeos en Francia, España e Italia. 

Populismos radicales como los de Podemos y el Movimiento 5 Estrellas que ahora están inmersos en los gobiernos de Madrid y Roma, lo que complica más si cabe la difícil situación. Y especialmente en España porque Pablo Iglesias sigue empeñado en los pactos de Sánchez con ERC y PNV en favor de la ‘Europa de las patrias’ (chicas) y en menoscabo de la Europa fuerte y unida de los Estados nación y comprometida con la democracia y la libertad. 

En estas circunstancias y ante el encuentro de Casado con Sánchez el líder de la Oposición y del PP debe dejar claro al Presidente de Gobierno que sin mando único nacional en la crisis sanitaria no habrá una mejoría estable ni duradera, y que sin un Gobierno con mayoría parlamentaria, constitucional y que defienda sin rodeos la unidad de España, no habrá estabilidad política, ni Presupuestos, ni confianza en España, la UE y la escena internacional. 

De ahí que el PP deberá votar en el Congreso contra una nuevo y cuarto ‘Estado de Alarma’ -ya les apoyó en los tres anteriores- si Sánchez no inicia el camino de la rectificación dejando al Gobierno frente a su dependencia real de Podemos y del soberanismo vasco y catalán. Su estrategia de jugar con dos barajas se tiene que acabar. 

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