Cumbres borrascosas y dramática situación

Los portavoces del Gobierno de coalición de Pedro Sánchez insisten en decir que estamos a punto de alcanzar ‘el pico’, el momento cumbre del desastre sanitario español frente a la epidemia del Coranovirus, tras el que se anuncia una notoria mejoría de la situación.

Pero de momento seguimos cuesta arriba sin ver la cima de esa montaña maldita mientras estamos en los 50.000 enfermos contagiados y cerca de los 4.000 muertos, y subiendo.

Y con tres graves problemas sobre la mesa: la enorme carencia en Madrid de material protector para el personal sanitario (muchos de ellos infectados); la escasez de UCIS para los enfermos graves;  y las decenas de muertes de ancianos en las residencias de mayores, sobre las que el Gobierno se niega, por segundo día consecutivo, a dar las cifras.

El Gobierno está desbordado y anuncia, demasiado tarde aunque más vale tarde, la compra en China de material sanitario para España por valor de 432 millones de euros.

Y con la esperanza de que llegue antes de que aflore la nueva avalancha de enfermos contagiados que están en sus casas con riesgo de contagiar a su familia. Que no aflorará de manera inmediata porque de ello se encarga el Gobierno retrasando la apertura de ese dramático y profundo pozo de más enfermedad.

El caos de las compras de material sanitario, el Gobierno por un lado y las Comunidades Autónomas por otro, ha sido un grave error estratégico que ya es imposible de subsanar. ¿Cuando llegará el material sanitario? No se sabe, dicen que en próximos días y semanas, poco a poco.

Como poco a poco se van a hacer los ‘tests rápidos’ a los personas que están infectadas por el virus y encerradas en sus casas porque si abren ahora esa herida la Sanidad colapsará, y las cifras de infectados y de los fallecidos se multiplicará por dos o por tres, convirtiendo a España en la nación que lidera en el mundo la epidemia.

De manera que si llegamos pronto al famoso pico de esta primera subida está claro que, como en la leyenda de Sísifo, la pesada piedra de la crisis sanitaria caerá al pie de la segunda montaña y tendremos que volver a escalar en post de esa victoria final de la que con tanto optimismo hablan los portavoces del Gobierno, que son demasiados y no dicen toda la verdad.