El virus y la economía son la urgencia nacional

Las últimas amenazas de ERC a Pedro Sánchez subiendo el precio de la aprobación de los Presupuestos del Estado y amenazando con derribar el Gobierno y la estabilidad del país llegan en un mal momento, en el que la prioridad y la máxima urgencia para España está en combatir la epidemia del coranovirus y en conseguir que esta crisis sanitaria no ponga en serias dificultades la economía nacional, porque ambos casos están íntimamente relacionados entre sí.

Y esto lo deben de entender y valorar como se merece la Presidencia del Gobierno de Pedro Sánchez y también el liderazgo de la Oposición que ostenta Pablo Casado.

De manera que si el contagio del virus avanza sin coherencia y sin control (como parece haber sido detectado en Torrejón), y ello amplía hasta límites insospechados los modelos y vías de contagio, entonces es hora de que en La Moncloa se olviden de ERC y vuelvan a tomar contacto con el PP para hacer frente a dos desafíos de gran envergadura, como son la enfermedad y el riesgo de que dañe de una manera importante la economía del país.

Y todo lo que sea dañar a España a los soberanistas les interesa, como si Cataluña no formará parte del Estado cuando además está región española ya arrastra su particular crisis económica y social por causa de los ilegales disparates de Junqueras y Puigdemont, a los que ahora el Gobierno trata con guante blanco y bonitas mesas de diálogo.

Aquí en España de lo que hay que hablar es del coranovirus por más que al día de hoy esta crisis sea mediática y psicológicamente más importante que su realidad sanitaria. Pero el miedo y su difusión ya está causando impactos muy importantes en la economía.

Y al día de hoy, no sabemos si por prudencia o por negligencia, ni la UE ni el Gobierno de España están analizando el impacto y el alto riesgo que incluye la relación del virus con el posible deterioro económico que podría llevarnos a una recesión.

De manera que el diálogo entre el Gobierno y el PP se debería recuperar en público o con discreción y a pesar de que PSOE y PP están inmersos y a la vez enfrentados en las campañas electorales de Galicia y el País Vasco.

Pero lo primero es lo primero y ahí están España y el interés general de los ciudadanos de este país. Y puede que en este momento no estemos en la tesitura de una alarma nacional, pero quizás convendría prevenir ese riesgo y posibilidad.