Arrimadas busca un salvavidas y Casado incorporarla al PP

Parece que regresamos al bipartidismo ‘imperfecto’ de la Transición con Unidas Podemos en el rol del viejo PCE y con el PP en el centro derecha, dejando a su diestra a Vox, pero desapareciendo poco a poco Cs, como años atrás desaparecieron CDS y UPyD.

Un partido el de Cs que tras su desastre electoral del pasado 10-N y la marcha de Albert Rivera entró en la vía de un acercamiento o integración definitiva en el PP.

Ayer Inés Arrimadas y Pablo Casado escenificaron un paso más en pos de ese ‘más allá’ que el líder del PP tiene como objetivo para la integración de Cs en el PP, tras la oferta de la líder provisional Arrimadas de presentarse juntos en las próximas elecciones de País Vasco, Cataluña y Galicia en una coalición de las dos formaciones políticas, como ya lo hicieron en Navarra con ‘Navarra Suma’.

Pero Alberto Núñez Feijóo se niega a la coalición porque dice que Cs no existe prácticamente en Galicia, lo que es verdad. Al tiempo que ofrece a algunos dirigentes de Cs su presencia, como independientes, en las listas gallegas del PP. Feijóo cuenta además con el apoyo de Casado quien afirma que el PP en Galicia representa e integra bien al centro derecha en el seno de esa Comunidad Autónoma.

Lo que parece cierto a la vista de los resultados en las últimas elecciones gallegas. Y como se aprecia en los carteles electorales de Feijóo donde las siglas del PP aparecen reducidas (casi escondidas) para potenciar así su liderazgo personal y ‘transversal’, que incluso recibe apoyos de bastantes nacionalistas gallegos.

En estas circunstancias, la pretensión de Arrimadas de presentar en Galicia una coalición no va a funcionar porque Feijóo no lo aceptará. Por lo que a Cs solo le queda la opción del País Vasco, siempre que reconozca y acepte la foralidad y el cupo vasco fiscal, lo que rechazaba Albert Rivera.

En realidad Arrimadas busca un ‘salvavidas’ para Cs mientras Casado pretende la integración personal de Arrimadas y de Cs en el seno del PP. Lo que se haría probablemente o medio plazo una vez que acabe el congreso de Cs del mes de marzo.

Donde si será más fácil esa coalición de Cs y PP será en Cataluña por la cuenta que les trae a los dos. A Cs porque están de capa caída y al PP porque allí corren el riesgo de desaparecer. Aunque antes de llegar a esos comicios catalanes, que en principio están previstos para el mes de mayo, habrán de pasar las elecciones vascas y gallegas y si Arrimadas comete el error de llevar a Cs en solitario en ambas citas y el resultado es malo en ese caso la situación de este partido empeorará.

Salvo que Arrimadas lidere una espectacular campaña electoral, lo que a estas alturas parece bien difícil de imaginar. Entre otras cosas porque los grandes medios de comunicación estarán sobre todo con el PSOE y con el PP y en el centro derecha Cs sufrirá para conseguir la atención informativa y recuperar a los votantes, de ahora hace casi un año, cuando tocaron el cielo en los cómicios del 28-A, antes de bajar a los infiernos del 10-N de los que no les va a ser fácil escapar.