Sánchez y Casado, encuentros en ‘la tercera fase’

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder de la Oposición, Pablo Casado, se reúnen hoy en La Moncloa por primera vez tras las elecciones generales del 10 de noviembre. La entrevista llega muy tarde por culpa de Sánchez, que priorizó sus pactos de investidura con Unidas Podemos, ERC, PNV y Bildu y también pocos días antes de que se reúna la temeraria Mesa de Diálogo de los Gobiernos de España y Cataluña.

Una Mesa de la que Sánchez espera obtener el apoyo decidido de ERC a los Presupuestos Generales del Estado para 2020, y en la que Junqueras espera conseguir su indulto para presentarse a los próximos comicios de Cataluña, y concesiones económicas y de competencias para Cataluña así como una ‘consulta’ catalana sobre los acuerdos que se pacten en dicha Mesa, simulando con ello un referéndum de autodeterminación.

Si la Mesa fracasa y Sánchez se queda sin Presupuestos, al presidente solo le quedará la opción de un pacto presupuestario con el PP o, en su defecto, convocar terceras elecciones. Y es, para dejar abierta la puerta del PP, por lo que Sánchez ha llamado ahora a Casado al que, por otra parte le espera sacar otro pacto para la renovación del Poder Judicial con la que Sánchez piensa lograr el pretendido repliegue de la Justicia en Cataluña.

Pero Pablo Casado sí puede ofrecer a Pedro Sánchez el apoyo del PP para unos Presupuestos moderados y la renovación del Poder Judicial siempre que: rompa sus compromisos con ERC; se niegue a conceder los indultos a los golpistas condenados y a la reforma del Código Penal; y acepte una reforma urgente de la Ley Electoral. sin estos compromisos previos por parte de Sánchez el PP no puede ni debe pactar nada con este Gobierno.

Y es bien posible que ese sea el resultado y el fracaso de este encuentro en ‘la tercera fase’ (tras la investidura de Sánchez que le aprobó Junqueras; y tras su pacto con Torra sobre la Mesa de Diálogo).

Y en ese caso Pedro Sánchez volverá a acusar a Pablo Casado de bloqueo político y de no practicar lo que ahora llama una ‘oposición de Estado’. A lo que Casado responderá acusando Sánchez querer destruir el Estado y la Justicia, y de discriminar al resto de Comunidades Autónomas, motivos por los que no puede contar con el apoyo del PP.

Naturalmente Sánchez adornará este encuentro con Casado su discurso de la solución política al conflicto catalán, una quimera para la que no tiene ni una sola garantía. Sobre todo porque su insistente pacto con ERC y el plan de que Junqueras -previo indulto concedido- llegue a la presidencia de la Generalitat, lejos de amortiguar la tensión en Cataluña la puede relanzar si ERC pacta con JxCAT el nuevo gobierno catalán y deja fuera de juego a en Común Podem y al PSC.

En todo caso que Sánchez y Casado hablen no está nada mal. Otra cosa será que logren algún tipo de acuerdo porque ello al día de hoy parece muy difícil de imaginar.