Felipe González habla de Venezuela y calla sobre España

El ex presidente del Gobierno Felipe González ha roto su sonoro silencio político para romper una lanza en defensa de la legitimidad democrática del dirigente y presidente de la Asamblea venezolana Juan Guaidó frente a la dictadura de Nicolás Maduro. Y en consecuencia en contra de la deriva ‘bolivariana’ del Gobierno de Pedro Sánchez que ‘azuzan’ Pablo Iglesias y José Luis Rodríguez Zapatero.

Llegando Sánchez a negarse a recibir en La Moncloa a Guaidó, después de que su ministro Ábalos se entrevistara en secreto en el aeropuerto de Madrid con la vicepresidenta de Nicolás Maduro, Delcy Rodríguez. La que además tiene prohibida su entrada en el territorio de la UE.

Y después también del reciente viaje de los Reyes a Cuba y del incidente ocurrido en la embajada de Méjico en la capital de Bolivia, de La Paz, donde diplomáticos españoles, fuertemente escoltados por policías hispanos, han sido acusados de intentar ‘rescatar’ a ex ministros del ex presidente de ese país Evo Morales que estaban refugiados en la embajada mejicana.

Deriva bolivariana de la diplomacia de Sánchez, Zapatero e Iglesias bajo la que probablemente se esconde buena parte de la financiación de Podemos. Y que ente otras muchas cosas que están siendo analizadas con especial preocupación por la diplomacia de la UE y el Departamento de Estado de los EE.UU., que ya tiene en el punto de mira la presencia e influencia de los comunistas de Podemos en el Gobierno de Pedro Sánchez.

Una deriva bolivariana que, curiosamente, está siendo contestada desde la Unión Europea por Josep Borrell, ex ministro de Exteriores de Sánchez que es ahora el Alto Representante de Política Exterior y Seguridad de la UE.

Está bien que Felipe González hable alto y claro sobre Venezuela y apoye a Juan Guaidó, pero llama la atención de que González no diga nada sobre todo lo que ahora está pasando en España y en el PSOE.

Especialmente en relación con el alto precio que Sánchez está pagando a los separatistas catalanes de ERC por su investidura y para la aprobación de los Presupuestos de 2020 con los que espera conseguir la estabilidad de su Gobierno.

Y ahí incluidos los indultos camuflados con la pretendida reforma del Código Penal, para favorecer al delincuente Oriol Junqueras que intentó declarar la independencia de Cataluña en 2017, y que además asegura que lo volverá a hacer.

Y vamos a ver si Felipe González, que sigue teniendo una gran influencia en el PSOE y en amplios sectores progresistas de la sociedad española, decide hablar sobre lo que ocurre en España con la misma firmeza democrática que habla sobre la dictadura de Nicolás Maduro en Venezuela. Lo que sería muy bueno para España y para el PSOE.