Torra amenaza con pulsar ‘el botón nuclear’

La nueva rebeldía de Torra tras la decisión del Tribunal Supremo y el plazo de 48 -un ultimátum en toda regla- dado por la Junta Electoral Central para que Quim Torra abandone el escaño y en consecuencia la presidencia de la Generalitat, echa por tierra en tan serias circunstancias el encuentro de Pedro Sánchez con Torra en Barcelona que estaba previsto para la primera semana de febrero. Y pone patas arriba este complicado tablero de ajedrez donde Sánchez y Junqueras se juegan los indultos y la legislatura.

Como cabía esperar, y a pesar de la fiscalía que ya huele a ‘chamusquina’, el Tribunal Supremo ha confirmado la inhabilitación de Quim Torra en su cargo de diputado catalán, confirmando la decisión de la Junta Electoral Central, lo que llevará a Torra perder la Presidencia de la Generalitat.

Sobre todo porque este Tribunal Supremo confirmará en breve la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña que condenó a Torra por delito de desobediencia y con penas de inhabilitación.

Y ¿qué dice este genio de Torra al Pedro Sánchez que pretendía ver pronto en Barcelona? Pues que a él los tribunales le importan -como diría ERC- ‘un comino’, que no piensa dejar el Parlament ni la Generalitat y que, si alguien le obliga, entonces apretará el ‘botón nuclear’ y adelantará las elecciones catalanas y el castillo de naipes de Sánchez se derrumbará.

¿Por qué? Pues porque si Torra adelanta los comicios catalanes a finales de marzo o a primeros de abril, Pedro Sánchez no tendrá tiempo para lograr la reforma del delito de sedición en el Código Penal y Junqueras no podrá, en dicho caso, ser el candidato de ERC a la presidencia de la Generalitat tal y como tenía previsto (y pactado en secreto con Sánchez), salvo que Sánchez se atreva a concederle un indulto completo e inmediato.

Lo que pondría los pelos de punta a la gran mayoría de ciudadanos de este país y a muchos dirigentes del PSOE, entre los que figura el manchego Emiliano García Paje que ya ha empezado a abanderar la disidencia en el PSOE criticando la reforma ‘sanchista’ del Código Penal.

Y si hay elecciones catalanas inmediatas y Junqueras no puede ser en ellas el primer candidato de ERC, Sánchez correrá el riesgo de quedarse sin los Presupuestos de 2020, y en consecuencia sin legislatura.

Por ello está Torra confiado en que nadie lo moverá de la Generalitat ni del Parlament porque cree -como lo piensa Junqueras-, tener amenazado a Sánchez. Y además su jefe Puigdemont, que odia a Junqueras más que a España (y viceversa), parece convencido de que la presencia de Junqueras en las elecciones de Cataluña es malo para su partido JxCcAT y para él.

De manera que si el Tribunal Supremo aprieta y Puigdemont también en ese caso Torra pulsará su pequeño ‘botón nuclear’ y habrá adelanto electoral en Cataluña y a partir de ese momento cualquier cosa podrá pasar. Tanto en Cataluña como en el conjunto de España, porque el castillo de naipes de Sánchez es muy frágil y cualquier soplo de viento imprevisto, como el que mueven el Tribunal Supremo y la JEC, lo podría derrumbar.