Rebaja de sedición y Presupuestos antes de agosto

La reforma del Código Penal, para reducir las penas del delito de sedición (y de Rebelión) y pagar a Oriol Junqueras y ERC el precio de la investidura de Pedro Sánchez y de los Presupuestos de 2020, se llevará a cabo por el procedimiento de urgencia en el Congreso de los Diputados a fin de que la reforma del Código Penal quede aprobada en julio al mismo tiempo que los Presupuestos de 2020 con el apoyo decisivo de ERC.

Estamos ante una reforma del Código Penal inédita y asombrosa porque tiene como objetivos exclusivos: beneficiar, ‘ad hominem’ a los políticos condenados en el Tribunal Supremo por el golpe de Estado catalán de 2017; y pagar la investidura de Pedro Sánchez y los Presupuestos de 2020 que le darán a su Gobierno tres años de estabilidad.

El argumento europeo esgrimido por Sánchez para justificar la reforma del delito de sedición es otra mentira más del Presidente. Y además incluye el riesgo de una reiterada declaración de independencia de Cataluña, como lo acaba de anunciar Junqueras, porque abarata el precio penal del golpismo y se busca que los sediciosos no pasen más de uno o dos años en prisión.

Está claro que la reforma del delito de sedición rebajará de una manera automática las penas de prisión dictadas por el Tribunal Supremo, pero ¿qué pasará con la inhabilitación de Oriol Junqueras dado que el líder de ERC espera ser candidato de ERC a la Generalitat en las próximas elecciones catalanas? ¿Acaso la reforma de la sedición incluirá el fin de la inhabilitación del golpista Junqueras?

Una reforma que constituirá una tentación para ‘patriotas’ soberanistas del País Vasco y Baleares, sabedores de que el riesgo penal que corren será muy escaso, y de esa manera podrán relanzar sus pretensiones separatistas en sus respectivas regiones disfrazándose sus promotores de héroes locales.

Ante este imparable ataque descarado a la Democracia y al Estado de Derecho, con un desvergonzado delito de ‘Fraude de Ley’, muy poco puede hacer la Oposición porque Sánchez ya cuenta con mayoría absoluta para la reforma del Código Penal -que se tapará con otras reformas sobre el cambio climático y la violencia de género- y la aprobación de los Presupuestos.

Ahora bien ¿qué pasaría si una vez aprobada la reforma de la sedición se desata en España una oleada de declaraciones de independencia en los ámbitos local y autonómico, empezando por ‘el cantón de Cartagena’?

Se está abriendo una puerta peligrosa que conduce a la impunidad y a la apología del golpismo y la delincuencia política.

Algo nunca visto en la Transición española y de lo que tiene la máxima responsabilidad Pedro Sánchez para culminar su ambición personal, pero también el PSOE que consentirá semejante maniobra sin rechistar. Y ¿se imaginan que lo que habría dicho el PSOE si una reforma similar del Código Penal la hubiera propuesto la UCD después del golpe de Estado del 23-F de 1981?

Estamos viviendo en España unos momentos de especial gravedad política, democrática y constitucional. Y Sánchez lo justifica diciendo que todo ello servirá para poner fin al ‘conflicto político’ catalán. Lo que es de todo punto imposible porque estas decisiones de su gobierno serán interpretadas en Cataluña como una rectificación política y judicial del Estado frente a lo ocurrido en los tribunales tras el golpe catalán del otoño de 2017.

Y dará alas a los golpistas para volverlo a repetir, porque sus partidos de ERC y JxCAT nunca renunciarán a la independencia y convertirán estas concesiones del Gobierno de Sánchez en argumentos y nuevos escalones para ascender hacia su objetivo final.