Sánchez hablará con Torra en Barcelona

‘Si la montaña no va a Mahoma, Mahoma irá a la Montaña’. Este dicho enmarca la única noticia relevante que se desprende de la entrevista -casi exprés- que el Presidente del Gobierno ha concedido (o pedido) a TVE y en donde anunció que en la primera semana de febrero se reunirá en Barcelona con el inhabilitado presidente de la Generalitat, Quim Torra.

El presidente Sánchez apareció en TVE más relajado y eficaz en todas sus respuestas a los entrevistadores Ana Blanco y Carlos Franganillo, sobre los problemas de los españoles y las críticas de la Oposición a la que acusa de ‘bloqueo permanente y de fomentar la bronca’.

Pero Sánchez va a la montaña de Torra, una encuentro que justifica -como otras veces- diciendo que también visitará a los Presidentes de las otras Autonomías, solo por dos razones: porque necesita el apoyo de ERC a los Presupuestos de 2020 (que espera aprobar antes del verano); y necesita tiempo y que Torra no adelante las elecciones catalanas para preparar y conceder los indultos a los golpistas condenados en el Tribunal Supremo.

Porque Sánchez sabe que Oriol Junqueras -y esa es la base secreta del pacto con ERC- quiere ser el candidato a la Generalitat de ERC en esas elecciones y que eso solo es posible si hay indultos. Y si no hay indultos ERC no aprobará los Presupuestos y la legislatura caerá.

Naturalmente Blanco y Franganillo no preguntaron por esto, porque o bien no lo saben o no les parecía oportuno. Pero ese es el meollo de la situación.

No le habrá gustado a Junqueras que Sánchez les pida autocrítica, o les recuerde que Escocia rechaza la vía unilateral hacia la independencia. Pero sí les habrá gustado a los soberanistas su insistencia en celebrar una ‘consulta’ en Cataluña para ratificar los acuerdos que logren en la famosa ‘Mesa de diálogo’ los Gobiernos de España y Cataluña, en plan ‘bilateral’.

Pero esta Mesa y la consulta a quien no le gusta nada es a la Oposición y a buena parte del PSOE, porque esos pretendidos acuerdos con el Gobierno de Cataluña afectarán a la unidad de España y a la soberanía nacional.

De manera que seguimos a la espera de Junqueras que es el que manda. Y del calendario electoral de Torra, o mejor dicho de Puigdemont que es quien manda en Torra. Y esto lo sabe Sánchez y por eso va a la montaña de Torra para que no adelante las elecciones, temeroso de las prisas de Puigdemont y de la escasez de tiempo para preparar -con la fiscal Dolores Delgado- los indultos que llegar llegarán.

Basta repasar las explosivas declaraciones de Junqueras del domingo para entender que el líder de ERC no dará un paso atrás y que no le aprobará los Presupuestos a Sánchez si en los próximos meses no logra ser el candidato de ERC a la presidencia de la Generalitat.