El juicio de Trapero complica la estrategia de Sánchez 

En pleno debate sobre la ‘no judicialización’ de la política catalana y en la víspera del inicio de la ‘Mesa de diálogo’ que desde el Gobierno impulsa el presidente Pedro Sánchez, este lunes se inicia en la Audiencia Nacional el juicio por presunto delito de ‘rebelión’ contra el que fue el Mayor de los Mossos de Escuadra, Josep Lluís Trapero, en los pasados días claves del golpe de Estado catalán del otoño de 2017.

Y más concretamente por la no actuación de los Mossos durante el cerco violento y organizado, por los líderes de Omnium y ANC (‘los jordis’), el 20 de septiembre de 2017 ante la Consejería de Economía y Hacienda de la que era titular Oriol Junqueras. Un cerco violento con el que los golpistas trataron de impedir el registro de la Consejería ordenado por un juez ante la notoria pasividad de los Mossos.

Una premeditada pasividad que se reiteró, por ausencia de colaboración de los Mossos, desobedeciendo las actuaciones policiales ordenadas por los jueces, durante el referéndum ilegal del 1-O de 2017 en Cataluña.

Junto a Trapero se sientan en el banquillo de acusados la Intendente de los Mossos Teresa Laplana, Cesar Puig el que fue secretario general de Interior de la Generalitat y Pere Soler ex director general de los Mossos. Todos ellos acusados de rebelión y con petición por la fiscalía de 11 años de prisión, a excepción de Laplana a la que se acusa de sedición.

Y todos ellos responsables de la policía autonómica catalana durante el golpe de 2017 a los que la Fiscalía acusa de formar parte de la trama del golpe. Y no obedecer o impedir o dificultar el cumplimiento de las órdenes dictadas por los jueces en esos días y en actos de muy extrema gravedad.

La sentencia del 14 de octubre de 2019 dictada por el Tribunal Supremo contra los jefes del golpe de Estado, ya da por probados los hechos que se les imputan ahora a los jefes policiales en la Audiencia Nacional. Pero en dicha sentencia la pena se rebaja de rebelión que pedía la Fiscalía al delito de sedición que pidió la Abogacía del Estado.

El Mayor Trapero es persona de prestigio en Cataluña y, desde que se abrió el sendero judicial, se ha apartado de los espacios políticos y mediáticos y ha colaborado con la Justicia, aceptando declarar en el juicio celebrado en el Tribunal Supremo. Y el proceso será seguido en Cataluña con gran interés político y mediático y con preocupación en La Moncloa.

Y desde luego va a incidir en el tenso diálogo abierto entre Pedro Sánchez y Oriol Junqueras sobre el presente y futuro catalán, cuando por otra parte se está a la espera de que el Tribunal Supremo decida la inhabilitación de Torra, lo que podría acarrear la convocatoria inmediata de elecciones en Cataluña.

Y obligar a Sánchez a conceder de manera inmediata los indultos a todos los golpistas catalanes para que Junqueras pueda ser candidato en dichos comicios. Porque de lo contrario ERC no aprobará los Presupuestos del Estado que la ministra de Hacienda María Jesús Montero espera poner en marcha el mes de julio tal y como lo acaba de anunciar. Y si no hubiera unos nuevos Presupuestos la legislatura no podría avanzar.