‘Doloroso’ comienzo de Sánchez

Tras la toma de posesión de su cargo de Presidente y en un diálogo informal el rey Felipe VI ha dicho a Pedro Sánchez sobre el colofón de la investidura: ‘ha sido rápido, simple y sin dolor, el dolor viene después’.

Y bastante rápido porque ese ‘dolor’ ya está aquí con un Pablo Iglesias nombrando ministros y altos cargos antes de que lo nomine el Presidente. ‘Las formas son importantes’ le ha dicho Carmen Calvo a Pablo Iglesias como primera reprimenda al líder de UP.

Y con un Pere Aragonés que, desde ERC, amenaza al Presidente de España con bloquear sus primeros Presupuestos si Sánchez no frena a la Justicia y no les concede pronto los indultos a los golpistas condenados, como exige Jaume Asens, desde En Comu Podem, un esbirro de Iglesias y Colau.

No han pasado 24 horas de la investidura y ya estamos asistiendo a otro lamentable espectáculo político. Tan repugnante como fue la investidura de Sánchez y su humillación en el Parlamento a manos de los golpistas de ERC que le llamaron ‘verdugo y carcelero’. Y que le dijeron que ‘la gobernabilidad de España les importa un comino’ como afirmó Bassa azuzada por Rufián.

La fragilidad de los pactos de Sánchez ya se empieza a vislumbrar y a buen seguro que continuará con la indecente entrevista que le están preparando a Sánchez con el recién inhabilitado Quim Torra. Un diálogo inútil, de Gobierno a Gobierno, para empezar a cumplir los acuerdos del PSOE con ERC.

Esos pactos, que se sitúan al margen de la ley y de la Constitución, y que el Tribunal Supremo pronto comenzará a echar por tierra si mantiene inhabilitados a Torra y Junqueras, al que probablemente no le permitirá salir de la cárcel para acudir a Bruselas a recoger su acta de eurodiputado.

Aunque el Gobierno de la Generalitat ya está amenazando con que puede liberar a Junqueras para que el próximo lunes 13 asista en Bruselas a la toma de posesión de su acta de eurodiputado, lo que sería el colmo de la ilegalidad.

La euforia de la investidura se empieza a desinflar demasiado pronto. Y ‘el dolor’, del que habla el Rey, puede ser más inmediato y más intenso de lo que Sánchez se imagina, porque el Estado de Derecho y el imperio de la Ley no van a desaparecer.

No obstante hay que esperar los próximos acontecimientos y la lista del nuevo Gobierno que se hará pública a principios de la próxima semana. Y, partir de ahí, veremos como promete Pablo Iglesias ‘lealtad al Rey y guardar y hacer guardar la Constitución’, tras lo que puede que, en el mismo Palacio de La Zarzuela, Iglesias se eche a llorar otra vez.