Ábalos de rodillas e Iceta con el referéndum

Pedro Sánchez está desesperado e indignado por el alto precio que a su investidura le ha puesto el delincuente Oriol Junqueras desde la cárcel de Llenoders. Pero ¿qué podía esperar del jefe del golpe catalán de 2017?

La desesperación de Sánchez y el pánico que le produce la celebración de unas terceras elecciones, en menos de un año, lo ha transmitido José Luís Ábalos en la clausura del Congreso del PSC implorando a ERC que apoyen la investidura de Sánchez sin poner condiciones previas al ‘dialogo’ y con la advertencia de que esta será su única y última oportunidad.

Para completar esta lamentable y dramática situación, en la que Sánchez se ha metido de bruces sin pensarlo dos veces, Miquel Iceta, traidor a España y al PSOE, ha aceptado -como exigen los separatistas- la celebración de un referéndum en Cataluña lo que es tan inconstitucional como sus propuestas de: la nación catalana, el Estado plurinacional y federal y la negociación de ‘Gobierno a Gobierno’.

El PSC ha roto todos los puentes con la legalidad y la Constitución Española ante las narices de la vicepresidenta Carmen Calvo y el ministro Ábalos. Las personas de máxima confianza de Pedro Sánchez en el Gobierno y el PSOE, partido donde crece la inquietud por las inconstitucionales concesiones que les exige ERC y que Sánchez parece dispuesto a conceder.

Y a las que hay que añadir, como lo recordó ayer Pere Aragonés desde ERC, medidas de gracia -los indultos- para los presos golpistas condenados en el Tribunal Supremo.

Todo ello mientras ERC confía que la Corte de Justicia de la UE conceda el jueves 19 la inmunidad de europarlamentarios a Junqueras y Puigdemont. En cuyo caso en ERC (lo creen ellos) ya no necesitarían indultos de Sánchez para que ambos dirigentes de ERC y JxCAT, Junqueras y Puigdemont, se puedan presentar como candidatos a las elecciones catalanas de 2020.

Es en este ámbito inconstitucional, en el que se están desarrollando ahora las negociaciones de Sánchez con ERC, en el que este lunes está previsto el encuentro en La Moncloa entre el presidente en funciones del Gobierno y los dirigentes de la Oposición Pablo Casado del PP e Inés Arrimadas de Cs.

Salvo una completa rectificación de Sánchez en sus pactos con Podrmos y sus negociaciones con ERC -lo que parece improbable- nada positivo saldrá de esas conversaciones, tras las que Pedro Sánchez pretenderá culpar al PP y Cs de su demencial deriva inconstitucional y su pretendido gobierno de coalición con la extrema izquierda de Pablo Iglesias. Lo que absolutamente nadie en España ni en el PSOE creerá.

Aunque en esos encuentros y visto lo ocurrido algo quedará muy claro: que Casado y Arrimadas nunca pactarán nada con el PSOE mientras éste Pedro Sánchez, hoy al borde de la Ley y de la Constitución, sea su candidato a la presidencia del Gobierno de España.

De ahí que a Sánchez -salvo vuelco y renuncia de ERC de última hora a sus exigencias inconstitucionales- solo le quedan dos opciones: rendirse ante el preso Junqueras; o convocar terceras elecciones generales en menos de un año. Y todo ello mientras se está fraguando, poco a poco, en el PSOE una ‘tormenta perfecta’ que debería llevarlos a un nuevo rumbo en España y a la ruptura definitiva con el PSC.