El zorro Iglesias en el gallinero del poder

Es muy probable que este martes día 10 se alcance, en Barcelona y en el domicilio de ERC, un acuerdo entre el PSOE y ERC para la investidura de Pedro Sánchez el próximo día 19 y la formación del nuevo Gobierno entre PSOE y Unidas Podemos antes de Navidad. 

Y con Pablo Iglesias convertido en vicepresidente del Ejecutivo, en gran triunfador de la elecciones generales del pasado 10 de noviembre y en el vicepresidente más influyente y decisivo del Gobierno de España.

El zorro de Iglesias, sin duda el político más hábil del momento español -como ha demostrado en los últimos tiempos y debates electorales- entra así en el alborotado gallinero del poder español convertido en el nexo entre la obsesiva ambición personal de Pedro Sánchez y los partidos secesionistas de Cataluña y del País Vasco, lo que le otorga un poder añadido. 

Y lo que provoca gran preocupación en La Corona, la Unión Europea y entre los altos presidentes de los poderes económicos y financieros de este país. Los que, siendo los amos de los grandes medios de comunicación audio visuales y escritos de España, han colaborado de manera decisiva -y por temor a Sánchez- para que todo esto se convierta en imparable realidad. 

Piensa Sánchez que la prometida lealtad de Iglesias en ‘asuntos de Estado’ será suficiente para que su liderazgo de Presidente del Gobierno no se vea eclipsado por el protagonismo de Iglesias en su Ejecutivo. Pero, una vez que Iglesias esté dentro del Gobierno, Sánchez será su rehén y caerá cuando a Iglesias le convenga. 

Y a buen seguro con la ayuda de ERC, que son los socios preferentes de Iglesias -contra el Estado- porque es la presencia de Iglesias en el Gobierno, y no las promesas de Sánchez sobre Cataluña y los indultos a los golpistas que se anuncian imparables, lo que se constituye en la garantía y en pieza maestra de la decisión de Oriol Junqueras de apoyar ahora la investidura de Sánchez. 

Sobre todo, porque la segunda parte oculta del pacto entre PSOE y ERC  incluye los citados indultos para que Junqueras, gracias a ellos, pueda ser en la próxima primavera candidato a presidir la Generalitat de Cataluña en los comicios autonómicos catalanes que probablemente se celebrarán en el mes de abril.

No cabe duda que Iglesias, el zorro, entrará con pies de plomo en el nuevo Gobierno para aparentar moderación en la políticas económicas y en sus relaciones con el soberanismo vasco y catalán. Incluso facilitando unos Presupuestos de 2020 lejos de los postulados programáticos de Podemos y aunque ello le cree algunos problemas entre sus bases y dirigentes. 

Porque no será hasta primeros o mediados de 2021 cuando Pablo Iglesias se empezará a quitar la máscara del zorro e intentará el verdadero ‘asalto al cielo del poder’ con el que lleva soñando desde que entró en la política española. Y Sánchez lo sabe y lo teme, y por ello decía que la presencia de Podemos dentro de su Gobierno le quitaba el sueño el pasado mes de julio. 

Ahora el insomnio de Sánchez puede ser mayor ahora porque en julio quién se iba a sentar en la vicepresidencia de Podemos en el Gobierno era Irene Montero. Pero ahora es Pablo Iglesias, el zorro, que dormirá como un bebé a la espera de dar su particular campanada o su gran golpe de mano marxista, republicano y revolucionario cuando más le convenga a él.