El discurso ‘republicano’ del Rey

Con expectación se espera el próximo discurso del Rey Felipe VI de la Navidad. Y con la máxima preocupación e incertidumbre ese texto se está redactando en el Palacio de la Zarzuela con dos o versiones: la primera, por si antes de la Nochebuena hay investidura de Pedro Sánchez y Gobierno de coalición con Pablo Iglesias de vicepresidente; y la segunda, si los pactos para la investidura de Sánchez con ERC o con el PP (nada hay todavía que descartar) se aplazan hasta finales de enero. 

Opción está última que sería una liberación y desahogo para La Corona que en dicho caso quedaría exenta de tener que pronunciarse y acoger con buenas palabras y optimismo el Gobierno de Sánchez e Iglesias, con apoyo de Junqueras, ante la preocupación de los ciudadanos y el estupor de más de media España. 

Mucho se está hablando de la opción de la III República española (está al caer se dice, medio en broma) en los cenáculos y ‘mentideros’ de influencia y de postín de la capital del Reino y Villa de Madrid, ante la expectativa de un posible Gobierno de coalición del socialismo de Pedro Sánchez con el marxismo (o post comunismo) de Pablo Iglesias, y ambos republicanos. 

Y, además, con el separatismo del golpista Oriol Junqueras (a indultar) bajo la mesa del Consejo de Ministros como sostén parlamentario del novedoso gobierno de coalición (PSOE-UP), algo nunca ocurrido en España desde el inicio de la transición. 

Y todo ello a pocos días de la exhumación de la momia de Franco, lo que asombrosamente se hizo ‘con honores’, salida hombros de la Basílica con pendón de la laureada y corona de laurel con crespones de la bandera de España sobre el féretro del dictador y con la ministra Dolores Delegado de luto riguroso y acompañando al cortejo, incluso viajando con la momia del dictador en un helicóptero de las Fuerzas Armadas Españolas. 

El tiro electoralista del traslado de la momia del dictador Franco le salió a Pedro Sánchez por la culata y el PSOE, en las elecciones del 10-N, perdió 730.000 votos y tres escaños. Pero ahora Sánchez se quiere rehacer con su nuevo gobierno socialista, marxista, comunista, republicano y con apoyo de los separatistas catalanes y vascos (PSOE, Podemos, IU, ERC, PNV y Bildu). 

Lo que Rubalcaba llamó el ‘Gobierno Frankenstein’, que facilitó la moción de censura contra Mariano Rajoy y que ahora es la base de la investidura que Pedro Sánchez querría conseguir el 20 de diciembre (a lo más tardar a final de enero), y que sólo está pendiente del apoyo por abstención de ERC, a cambio de los indultos que Sánchez concederá en los próximos meses a los golpistas catalanes condenados en el Tribunal Supremo y ahora en prisión, para que Junqueras sea candidato de ERC a la presidencia de la Generalitat.

Podríamos decir que, en todo caso, estamos ante el ‘discurso republicano’ del Rey Felipe VI en un tiempo de grandes mudanzas y tribulaciones de todo orden y condición. Y aunque todo apunta a que ERC quiere dejar el proceso de investidura hasta mediados de enero. Tampoco estaría mal que Sánchez fuera del mismo criterio para no meter a La Corona de sopetón en el seno de la coalición del PSOE con Podemos y con apoyo de ERC. 

Pero si Sánchez tiene mucha prisa la investidura podría celebrarse el día 28 de diciembre, de los Santos Inocentes, que sería lo suyo. Y la formación de Gobierno para después de Reyes para que Iglesias y su gente reciban los regalos de su vicepresidencia y ministerios de manos de los Reyes Magos. Todo lo demás son ganas de enredar y de poner en dificultades a La Corona lo que no parece que sea oportuno ni necesario en esta Navidad.