ERC complica la investidura de Sánchez

La investidura se complica porque da la impresión que tanto Junqueras como Puigdemont consideran que este es el momento oportuno para forzar el bloqueo político de España con unas terceras elecciones. O de obligar a Sánchez a romper su acuerdo de gobierno de coalición con Podemos para intentar la ‘gran coalición’ entre PSOE, PP y Cs, reactivando la estrategia de la tensión y la violencia en Cataluña.

Eso es al menos lo que se desprende del anuncio por ERC de una consulta a sus bases sobre la investidura de Sánchez, tras reunirse con los dirigentes del PDeCAT y mientras Quim Torra recibe en Waterloo precisas instrucciones de Carles Puigdemont.

La cúpula de ERC que preside Oriol Junqueras desde la cárcel de Llenoders ha anunciado para el lunes próximo una consulta a las bases de este partido en los siguientes términos: ‘¿Está de acuerdo con rechazar la investidura de Pedro Sánchez si previamente no hay un acuerdo para abordar el conflicto político con el Estado a través de una mesa de negociación?’

La pregunta que recuerda aquella otra ‘¿De qué color es el caballo blanco de Santiago?’ Es de perogrullo y recibirá un sí abrumador. Motivo por el que la investidura quedará en entredicho salvo que Sánchez e Iglesias acepten este nuevo desafío.

El que incluye: una negociación ¡con el Estado! ‘de igual a igual’ entre el presidente Pedro Sánchez y el de la Generalitat Quim Torra (acompañados de sus partidos aliados), con presencia de un ‘relator’ -como el acordado en Pedralbes- y sin condiciones previas.

Y todo ello para incluir en la negociación ‘el derecho de autodeterminación’ e incluso una ‘amnistía’ -que es de todo punto inconstitucional- para que que se amplíe a Puigdemont y los demás prófugos el efecto de los posibles indultos a los sediciosos golpistas que Sánchez parece decidido a conceder si ERC le facilita la investidura.

Al fondo de todo ello están las próximas elecciones autonómicas catalanas del mes de abril donde se espera una apretada batalla entre ERC y PDeCAT, y puede que entre Junqueras (si ha sido indultado) y Artur Mas, si cuenta con las bendiciones de Puigdemont.

Y claro, si ERC apoya la investidura de Sánchez sin disfrazar esa concesión con ‘la negociación con el Estado’ Torra y Puigdemont les llamarán traidores (botiflers) a Junqueras y ERC para reeditar en Cataluña un nuevo triunfo del PDeCAT durante los comicios del mes de abril.

Todo esto parece muy enrevesado pero es bastante sencillo: ERC debe escoger entre la investidura de Sánchez y las elecciones catalanas. Y si Junqueras opta por priorizar los comicios catalanes entonces Sánchez se quedará sin investidura y tendrá que hablar y pactar con el PP, dejando de nuevo a Iglesias en el andén del tren hacia el cielo del poder.

Y tirando por los suelos la consulta a las bases del PSOE que este sábado aprobarán el Gobierno de coalición del PSOE con Unidas Podemos. Y en ese caso hacia unas terceras elecciones, mientras el loco de Waterloo se monda de risa al ver a España sumida en un bloqueo político e institucional.