Aznar acierta pero llega tarde

El ex presidente del Gobierno y del PP José María Aznar ha lanzado un duro alegato contra el pacto de gobierno de coalición firmado por Pedro Sánchez y Pablo Iglesias que en su opinión conducirá España a un desastre y a una crisis institucional. Y como alternativa Aznar propone, con la mirada puesta en Pablo Casado, un ‘gobierno de coalición constitucional’ sin la presencia de Sánchez, con ministros del PSOE, PP y Cs y dejando fuera la abstención.

Dice Aznar en su alegato que Sánchez va a formar un gobierno con apoyo de los que quieren destruir la unidad de España y están poniendo en peligro ‘el sistema democrático de 1978’.

Y subrayó que Sánchez está negociando con Oriol Junqueras, que está en prisión tras ser condenado por sedición y malversación, y con el ex terrorista Arnaldo Otegui, del que dice que no ha mostrado arrepentimiento por sus crímenes.

Pero el alegato de Aznar incluye una directa crítica a Pablo Casado por no haber propuesto el Gobierno constitucional, al conocerse en la noche del 10-N los resultados electorales.

Quien si se ha dado prisa en buscar el desbloqueo político ha sido Pedro Sánchez que esa misma noche dio instrucciones a Iván Redondo y Adriana Lastra para negociar el Gobierno de coalición PSOE-UP y sin vetos para permitir la entrada de Pablo Iglesias en el Gabinete.

También tiene prisa Sánchez en conseguir que las bases del PSOE den su apoyo mayoritario al pacto de Gobierno con Podemos para evitar cualquier tipo de movimiento contrario al pacto con Iglesias entre sus barones y sus diputados.

Para ello Sánchez ha convocado para este sábado una consulta a las bases del PSOE pidiendo que digan ‘sí o no’ al proyecto de Gobierno progresista con Podemos, pero sin incluir alusión alguna a la necesaria abstención de ERC, o a los previsibles indultos.

Mientras tanto en el PP su presidente Pablo Casado no ha dicho nada sobre las palabras de Aznar, que se unen a otras similares de Alberto Núñez Feijóo y a las de otros dirigentes del PP.

En realidad Casado está prácticamente desaparecido desde la noche de las elecciones del 10-N y ya han pasado diez días sin que haya ofrecido desde el PP una salida constitucional al bloqueo político. Quizás por dos motivos: porque cree que toda oferta de pacto constitucional a Sánchez será inútil, máxime después del acuerdo que alcanzó con Iglesias; y también porque teme que todo acercamiento a Sánchez del PP puede ser muy criticado por Santiago Abascal desde Vox.

Además la propuesta de Aznar de un gobierno constitucional sin Sánchez requiere una rebelión previa en el seno del Grupo Parlamentario del PSOE. Lo que resulta muy difícil de imaginar, máxime si las bases, como se espera, dan este fin de semana su apoyo al gobierno de coalición del PSOE con UP.

Lo que sí parece cierto es que la crisis institucional de España, que también vaticinó Felipe González hace pocos días, se puede convertir en realidad por causa de la presencia de los independentistas en el seno de la mayoría que ha de sustentar el Gobierno de Pedro Sánchez en los próximos cuatro años, lo que resulta muy difícil de imaginar.