Sánchez y Junqueras, truco o trato

Vienen malos tiempos para la política de este país donde ahora asistimos a juegos infantiles de la fiesta de Halloween porque Pedro Sánchez y Oriol Junqueras están dirimiendo sus diferencias con las opciones de ‘truco o trato’ sobre la posibilidad de que ERC apoye la investidura de Sánchez y el Gobierno de coalición pactado entre el PSOE y Podemos. 

Y aunque todo apunta a que Junqueras aceptará el ‘trato’ para recibir los indultos que Pedro Sánchez y Pablo Iglesias ya tienen decididos, para que el líder de ERC recupere la libertad y pueda ser candidato a presidente de la Generalitat en los próximos comicios catalanes de primavera, también cabe la opción del ‘no’, o del ‘truco’. 

No en vano desde el PDeCAT Puigdemont, que mueve con Torra los hilos de los CDR, puede provocar en Cataluña nuevos y mayores actos de violencia para forzar a Sánchez a intervenir en Cataluña y cerrar la puerta al plan de la abstención de ERC. 

Además su objetivo es mantener a España en el bloqueo político y camino de terceras elecciones, lo que provocaría una crisis de corte institucional y de Estado, diferencias en el interior del PSOE y la posible victoria del PP que es lo que necesita Puigdemont para avivar la llama del independentismo que se le empieza a apagar. 

Como así lo prueba la última encuesta de la Generalitat en la que se dice que el apoyo catalán a la independencia ha bajado del 48% al 41%. Lo que no sorprende en absoluto visto el caos del orden público en Cataluña, la escalada de la violencia en Barcelona y la imparable crisis económica y social que inunda el territorio catalán. 

Puigdemont además sabe que los indultos le excluyen a él y al resto de los prófugos soberanistas de la Justicia española, y por eso ERC solicita una amnistía a sabiendas que es imposible por inconstitucional. 

Sánchez e Iglesias lograrán, probablemente, el apoyo de ERC porque los de Junqueras temen que si fracasa la coalición PSOE-Podemos la alternativa -antes que unas terceras elecciones- puede ser un acuerdo entre PSOE y PP como el que propugna Alberto Núñez Feijóo desde Galicia. 

Y eso sería una ruina para Pablo Iglesias precisamente ahora que está a pocos días de tocar el cielo del poder. Por ello Iglesias se esforzará en convencer a Junqueras de que apoye la investidura y la estabilidad del Gobierno de coalición. Iglesias se está jugando la vicepresidencia con la que él soñó mientras Sánchez sufría de insomnio de sólo pensar que tendría que meter en el Gobierno al populismo de Podemos y al separatismo de ERC. 

Por otra parte Junqueras tiene pésimas relaciones con Puigdemont desde que se fugó de España y viviendo a decir que los ‘listos’ fueron los que se fugaron y los ‘tontos’ los que se quedaron y ya llevan más de dos años en prisión. 

Lo cierto es que salga ‘truco’ o salga ‘trato’ menudo desastre espera a los españoles. Porque el separatismo catalán no rectificará y PSOE y UP van a ser rehenes de ERC, mientras la crisis de la convivencia catalana se extiende a todo el nacional, entre izquierda y derecha, mientras se mantiene como un imposible el conflicto catalán.