Sánchez abre la campaña electoral con la Cumbre del Clima

El ex presidente en funciones del Gobierno, Pedro Sánchez, ha ofrecido al presidente de Chile, Sebastián Piñera, y a la ONU celebrar en España la Cumbre del Clima de las Naciones Unidas de los días 2 a 13 de diciembre, ante la renuncia del Gobierno chileno a poner en marcha dicha Cumbre, llamada COP25, a causa de las violentas manifestaciones que se registran en Chile desde hace varias semanas.

En el Palacio de La Moncloa dan por hecho que la cumbre, que convocará en España a más de 25.000 personas de 200 países, se celebrará en Madrid porque en un principio España tiene el apoyo de Chile y de la ONU, aunque la decisión final se tomará en Bonn (Alemania) la próxima semana.

Estamos ante un nuevo golpe de efecto electoral de Pedro Sánchez tras la exhumación de Franco, la descarada encuesta del CIS al servicio del PSOE y el uso de La Moncloa como plataforma de campaña electoral como lo ha denunciado la Junta Electoral Central.

Y estamos, también ante un reto importante y arriesgado porque no será fácil preparar ese evento mundial de enormes dimensiones en tan sólo un mes y cuando España está inmersa en las elecciones generales del 10 de noviembre.

Lo que implica un enorme despliegue logístico y seguridad con el Gobierno de España en funciones. Y a sabiendas que el soberanismo violento catalán no perderá la oportunidad de hacerse oír en la Cumbre o de provocar una intervención del Gobierno en Cataluña con desmesurados actos de violencia para llamar la atención de los cientos de medios de comunicación que se van a dar cita en Madrid.

De ahí que, el urgente y electoral ofrecimiento de Sánchez a Chile y la ONU, pueda considerarse precipitado. Y con riesgos que se analizarán durante la reunión de Bonn, donde también es posible que decida aplazar la Cumbre del Clima a meses posteriores, para celebrarla en Madrid o en cualquier otro país de Latinoamérica como en principio estaba previsto.

Está claro que Sánchez va a por todas en estas elecciones y con esta nueva iniciativa ha dejado descolocados al resto de líderes de otros partidos. Los que en la noche de ayer no salían de su asombro y arrancaron el inicio oficial de una campaña electoral que, en realidad, está en marcha desde el pasado día 1 de agosto.

O incluso desde hace más de un año, cuando se decidió la celebración de las pasadas elecciones del 28 de abril, cuyo resultado impidió un pacto de investidura y de gobernabilidad entre los cinco partidos nacionales que se alzaron con representación parlamentaria en esos comicios, PSOE, PP, Cs, UP y Vox.

Los mismos que anoche escenificaron la simbólica pegada de carteles y cuyas diferencias políticas, ideológicas, económicas y territoriales anuncian que el 11-N podríamos encontrarnos con un nuevo bloqueo político.

Pero de momento la Cumbre del Clima de Madrid se ha convertido en el tema de arranque de la campaña electoral gracias al ímpetu electoral de Sánchez. El que se ha lanzado en tromba para conseguir que España se haga con la celebración de ese magno evento de alcance mundial.

Una Cumbre donde están previstas decisiones (e importantes encuentros bilaterales de USA y China sobre la batalla comercial) para la puesta en marcha del reglamento climático de los próximos 10 años, si los lideres mundiales se ponen de acuerdo entre ellos lo que no será fácil de lograr.