Premios en Asturias y barricadas en Cataluña

Mientras en Cataluña continúan los altercados del soberanismo radical catalán y los desafíos constantes a la legalidad y la Constitución con la asombrosa complicidad del presidente de la Generalitat, Quim Torra, en Asturias, en su teatro Campoamor, la España democrática ha celebrado la entrega de los premios internacionales Princesa de Asturias 2019.

Premios en los en esta edición ha asumido por primera vez su presidencia la Princesa Leonor. Y premios que representan la fuerza cultural y la unidad de de España en este tiempo de turbulencias políticas. Y elecciones en ciernes de las que deberá emanar un nuevo Gobierno cuya formación no será nada fácil de articular en el Parlamento fracturado que se espera al término de los comicios del 10 de noviembre que están al llegar.

Pero estos Premios se celebran en un ambiente inquietante en toda España y especialmente en Cataluña donde los catalanes de bien, que son mayoría, están sufriendo una violenta revuelta organizada y consentida, incluso por sus gobernantes, para intentar contrarrestar una firme y justa sentencia del Tribunal Supremo. En la que se han condenado con penas de prisión a los que han sido principales promotores del fallido intento de golpe de Estado en Cataluña en el otoño de 2017.

Llevamos cinco días de caos, violencia e ilegalidad continuada en Cataluña sin que el Gobierno en funciones que preside Pedro Sánchez haya tomado las decisiones pertinentes para acabar con esta situación en lugar de dejar hacer y dejar pasar el dominio de los violentos en Cataluña.

A los que solo se limitan a responder las fuerzas de seguridad (el Gobierno decidió dar entrada frente a los desórdenes a la Guardia Civil) en aras de la pretendida y bien falsa ‘moderación y proporcionalidad’ de las que habla Sánchez desde su trinchera electoral.

El Gobierno de la Generalitat es cómplice de esta situación y el de España no hace lo suficiente para impedirla y reponer la paz ciudadana y el tráfico en las ciudades y las carreteras de Cataluña. Las que son invadidas y a la vez cortadas por los CDR ante las narices de los Mossos que se muestran incapaces de restablecer el tráfico. Y que se limitan a contener y responder a sus agresores pero sin disolverlos como lo vimos, por enésima vez, ayer tarde, en la Vía Layetana de Barcelona ante la sede de la Policía Nacional.

¿Quién y cuando parará y controlará esta situación que tiene desbordado al presidente Sánchez mientras desde la Oposición PP y Cs le exigen que, sin más demoras, aplique la Ley de Seguridad Nacional y el artículo 155 de la Constitución? No se sabe pero mientras tanto el vandalismo sin control ya inunda las portadas de los medios de comunicación de todo el mundo, ofreciendo una pésima imagen de España.

Se esperaba ayer una referencia del Rey Felipe VI a la crisis catalana pero el monarca no quiso mezclar esta situación con el acto cultural de los Premios Princesa de Asturias. Y puede que incluso para no dejar en la evidencia al Presidente Sánchez que sigue sin entender que esta situación no va a parar y continuará hasta la propia jornada electoral.

Lo que podría tener pésimas consecuencias electorales para el PSOE si ello sigue así y si Pedro Sánchez permanece más tiempo sin reaccionar como lo requiere la situación. La que ha convertido el centro de Barcelona en una continua batalla campal, donde en cualquier el momento (ya hay más de 200 policías heridos y 100 coches y 800 contenedores quemados) podría ocurrir una desgracia mayor que solo controlando las vías públicas y la situación desde ahora se podría evitar.