Acuerdo sobre el Brexit

El Gobierno británico que preside Boris Johnson y la Unión Europea representada por los negociadores de la Comisión que preside Jean Claude Juncker han llegado a un acuerdo para la puesta en marcha el próximo 31 de este mes de octubre de la salida del Reino Unido de los Tratados de la UE.

Un acuerdo muy importante -que festejan los mercados- que tiene pendiente la ratificación del Consejo Europeo que se celebra en Bruselas y que sin duda dará su aprobación.

Pero también hará falta la aprobación del Parlamento Europeo donde tampoco se esperan problemas y la de la Cámara de los Comunes, donde el partido unionista de Irlanda del Norte, DUC, amenaza con sus diez diputados derribar el acuerdo si en las próximas horas no se corrigen ciertos aspectos (uno relativo al IVA) sobre el pacto entre Bruselas y Londres en relación con las fronteras del Reino Unido y las dos Irlandas.

Falta pues por ver que decisión toma este sábado la Cámara de los Comunes (el Partido Laborista se juega mucho en esta votación) para que, de una vez por todas y de manera ordenada, se produzca la salida del Reino Unido de la Unión Europea.

Lo que se hará sobre la base del importante acuerdo inicial que en los pasados meses negociaron los representantes de la Comisión Europea (con Michel Barnier a la cabeza) y de la ex primera ministra británica Teresa May.

Si todo sale bien, esta buena noticia permitirá al Reino Unido y los países de la UE poner en marcha una separación pactada, que siendo costosa para las dos partes, no supondrá el caos y el enorme coste que tendría un Brexit duro y no pactado.

Y esta nueva y positiva situación mejorará sin duda en Europa, y en España, las expectativas económicas de los próximos meses en un tiempo en el que el riesgo de recesión y de la creciente desaceleración económica planeaba sobre todos los países de la Unión.

Por fin una buena noticia para la Unión Europea que se libra así de la constante presión del Reino Unido y podrá avanzar hacia posiciones de mayor integración. Y también una buena noticia para España que a partir de ahora deberá revisar sus relaciones con la colonia de Gibraltar, donde la salida de la UE afectará sin duda a los negocios societarios y de fiscalidad, como ya les ha afectado a los del juego que han abandonado La Roca para posicionarse en Malta.

Siempre se ha dicho que en las crisis internacionales son los ‘halcones’ los que al final logran la paz. Y eso parece haber ocurrido con Boris Johnson quien al final, presionado por su Parlamento ha tenido que aceptar la salida negociada y a la vez pacífica de la UE. La que en definitiva negoció Teresa May a la que en esta hora no conviene olvidar.