Torra actúa fuera de la ley y Sánchez no hace nada

Pedro Sánchez no mueve un dedo en Cataluña a pesar de los muy graves y violentos incidentes ya ocurridos desde la publicación de la sentencia del Tribunal Supremo sobre el golpe catalán del otoño de 2017 y de la responsabilidad en todo ello de Torra. El presidente Sánchez en funciones reiteró ayer que ‘no consentirá actos de violencia en Cataluña y que si se producen responderá con firmeza’.

Pues bien, ya se han producido esos actos y Sánchez, por no tomar medidas preventivas en cierta manera, ‘no los ha impedido ni ha ofrecido una respuesta firme’. Porque teme Pedro Sánchez que si adopta esas medidas, como serían movilizar la Fiscalía en contra de Torra, y aplicar la Ley de Seguridad Nacional o el artículo 155 de la Constitución, sus expectativas electorales en Cataluña se reducirán mucho en menoscabo del PSC.

Sánchez, pues, habla, advierte y promete, pero no actúa. Y exige a Torra y al Gobierno catalán que condene la violencia de estos días, cosa a lo que Torra se ha negado hasta ahora. Pero Sánchez no dice que hará si Torra no condena. Como tampoco ha querido confirmar si Torra participó en el origen de la plataforma de acción violenta ‘tsunami democratic’ porque Sánchez sabe que eso es verdad y que le obligaría a actuar en contra de Torra.

Sí ha hecho Sánchez grandes elogios de la actuación de los Mossos de Escuadra, en colaboración con la Guardia Civil y la Policía Nacional, en la defensa del orden público en Cataluña, pero nada de ello exime al presidente de la Generalitat Quim Torra de sus presuntas responsabilidades penales, al haber agradecido y elogiado públicamente a los manifestantes por sus acciones violentas en el aeropuerto de El Prat.

Acciones que se han reproducido en todas las capitales catalanas y que incluyen el bloqueo de calles, carreteras, autovías y líneas ferroviarias creando un ambiente de desorden público generalizado en Cataluña.

Lo que se debe sumar a la valoración de Torra de la sentencia del Tribunal Supremo de la que dijo que era una ‘venganza’, y añadió en relación al golpe catalán ‘lo volveremos hacer’, probando el compromiso y la la implicación de Torra en la respuesta violenta y organizada a la sentencia.

Máxime cuando existen informaciones (que Sánchez oculta) que aseguran que Torra y Puigdemont estuvieron, a principios del mes de septiembre, en una reunión celebrada en Ginebra, Suiza, en la que los presentes acordaron poner en marcha un sistema y una estrategia de acción contra la sentencia del Tribunal Supremo, en la que incluyeron la iniciativa ‘tsunami democratic’ para convocar tumultos, como el reciente de El Prat.

Si añadimos el hecho irrefutable de que Torra, desde la Generalitat, animó a los CDR a reforzar sus violentas actuaciones hace unos meses diciéndoles ‘apretad’, y que está pendiente de juicio por desobediencia a la Justicia, veremos que Torra, que ocupa la mas alta representación del Estado en Cataluña y que presidente su gobierno autonómico está actuando fuera de la legalidad y contra la legalidad.

Y lo está haciendo utilizando fondos públicos con los que se pagan las embajadas catalanas y cuyas actuaciones en el extranjero incluyen actos en contra del Estado español, financiados en definitiva con dinero público lo que significa que puede haber incurrido también en el delito de malversación de fondos públicos.

Como también puede estar inmerso en colaboración con grupos violentos como los CDR, de los que ha dicho que familiares suyos militan en ellos, y con la campaña organizada y premeditada de los actos violentes que estamos viviendo en estos días en Cataluña, tanto en El Prat, como en las estaciones del AVE, autovías, carreteras y en calles y plazas públicas.

Estamos pues ante un muy presunto delincuente llamado Quim Torra que preside la Generalitat de Cataluña y frente al que debe actuar de manera inmediata y con la mayor firmeza la Fiscalía General del Estado ante las instancias judiciales, así como el Gobierno de España. Pero Sánchez no se atreve a dar el paso y a pesar de lo ocurrido ayer ha vuelto a recular.

Cuando debería actuar ya la Fiscalía y el Gobierno de España asumir, sin mas dilación, el control de los mandos de los Mossos de Escuadra, por la vía de la Ley de Seguridad Nacional. Y si ello resultara insuficiente aplicar el artículo 155 de la Constitución en Cataluña para de momento destituir a Torra que está fuera y contra la legalidad.

En cuanto a la pretendida busca de la unidad de las fuerzas democráticas frente a los soberanistas catalanes y sus violentas movilizaciones Sánchez tampoco ha conseguido nada porque ayer quedaron en evidencia sus discrepancias con Pablo Casado y Albert Rivera que le exigieron su inmediata actuación en Cataluña y contra Torra. Mientras que Iglesias como en él es habitual, se posicionó contra de España y a favor de los partidos soberanistas sin condenar con firmeza su entorno radical.