Sentencia, indultos y delincuentes

La ‘presunción de inocencia’ que ampara a los 12 procesados por el golpe catalán del octubre de 2017, acaba para todos los que resulten condenados en el fallo -que se espera unánime- del Tribunal Supremo que este lunes hará pública su sentencia. 

En la que posiblemente nueve de ellos, con Oriol Junqueras a la cabeza, asumirán la condición de delincuentes con penas de prisión importantes como autores de los delitos de sedición, malversación, desobediencia y ya veremos si también si de rebelión en grado de ‘tentativa’ o de ‘conspiración para la rebelión’. 

Y todo ello por unos hechos que el Tribunal considera probados a lo largo del juicio que concluyó el pasado 12 de junio y de los testimonios y pruebas presentadas en la vista con todas las garantías jurídicas y procesales, tal y como se ha podido apreciar en vivo y en directo por televisión. 

No estamos ante una sentencia política, como pretenden los soberanistas, ni ante un problema de ‘convivencia’ en Cataluña como de manera temeraria suele decir Pedro Sánchez. Sino ante hechos delictivos que han vulnerado la legalidad y que merecen ser condenados como cualquier otros por más que sus autores hayan sido políticos y gobernantes. 

En España, por cierto, hay muchos políticos en las cárceles por corrupción, como debería de ocurrir con algunos otros como los Puyol. Una condición de políticos que no constituye eximente alguno para que puedan recibir del presidente (en funciones) Pedro Sánchez el indulto que ya planea sobre el debate electoral y político nacional. 

Porque si hay indultos se estaría desautorizando al Tribunal, dando alas a otra rebelión secesionista, dañando la confianza de millones de españoles en las instituciones y la imagen de España y la Justicia española en el mundo. Y algo así dejaría en el mayor de los desamparados a los catalanes de bien que sufren a diario el acoso y la agresión del golpismo soberanista catalán. 

La sentencia es y debe ser justa, ejemplarizante y también disuasoria para otros posibles delincuentes que quieran seguir el sendero de los golpistas en pos de forzar, al margen de la Constitución y del Estatuto, la ley y la ruptura de la unidad de España. 

Y que se prepare tras la sentencia condenatoria el prófugo y gran cobarde Puigdemont y sus demás compañeros de fuga porque ahora a ellos también se les caerá la condición de ‘presuntos’. Lo que ha de facilitar la aplicación inmediata de la ‘euroorden’ de extradición de todos ellos a España. 

Llevamos dos años de infamia golpista y de insultos a España y al conjunto de los españoles por parte de una banda criminal organizada (y financiada y publicitada por muy altos poderes económicos catalanes) como ahora va a quedar acreditado en la sentencia del Tribunal Supremo. 

La que este lunes verá la luz y pondrá punto final a un monumental disparate sobre el que ahora caerá el peso de la Ley y que esperemos no se repetirá.