El otoño caliente toma velocidad

El otoño político está en marcha y viene lleno de sorpresas y tensiones. Y aunque faltan algunos días para que conozcamos la sentencia del Tribunal Supremo sobre el golpe catalán, este tiempo se nos está haciendo muy largo y tensando los ánimos catalanes, recalentados tras la detención del comando de los CDR que pretendía atentar en instituciones catalanas.

Y aunque Torra ya no impresiona a nadie queda por ver si es capaz, tras la publicación de la sentencia, de relanzar la rebelión desde la Generalitat y salir corriendo hacia Waterloo a refugiarse en los brazos de Puigdemont.

Ahora, Pedro Sánchez y Pablo Casado se han puesto en modo moderado. El Presidente en funciones dice que actuará con ‘serena firmeza’ si se rompe la legalidad en Cataluña, mientras Casado afirma que allí hay que reponer la senyera y que le gustaría hablar con sus hijos en catalán, como a José María Aznar en la intimidad.

Más tensos y ruidosos se esperan a Pablo Iglesias y Albert Rivera porque sus expectativas electorales son bastante malas y necesitan protagonismo para recuperar votantes y mediática notoriedad, mientras Santiago Abascal hace lo que puede para retener a los suyos, e Iñigo Errejón continúa con su relato de niño bueno y empollón.

Aunque está claro que cuando salga la sentencia Errejón e Iglesias se van a tener que retratar ante el conjunto de los españoles y posicionarse con o en contra de los golpistas que resulten condenados. Y esa es una encrucijada que ambos no podrán evitar.

La sentencia del golpe catalán (la de los ERE sigue en el limbo) entrará de lleno la campaña electoral del 10-N. Y a ella se sumará, la Fiesta Nacional del 12 de Octubre, el Brexit del 31 de agosto, la exhumación de los restos de Franco, los debates electorales y un sin fin de encuestas sobre intención de voto que iremos viendo en los próximos días.

Y al fondo de todo ello la sequía imperante en los pantanos de un país en el que los políticos hablan del clima para recabar el voto de los jóvenes, pero se olvidan del agua que es el origen y el primer sustento de la vida.

Y con la sequía (y el despilfarro del agua descontrolada y no almacenada de las tormentas) se adivina en el horizonte la pálida cara de la nueva crisis de la economía, que tiene preocupados a los bancos y las grandes empresas del país, y que no merece la atención necesaria de un gobierno en funciones que dura ya demasiado tiempo.

Y que no será renovado hasta enero de 2020, si es que para entonces y tras los comicios del 10-N se ha logrado un acuerdo de investidura y un gobierno estable que pueda aprobar unos Presupuestos y completar la legislatura. Lo que no ha sido posible desde finales de 2015.

El martes 1 de octubre, segundo aniversario del referéndum ilegal, comienza el nuevo espectáculo de la revuelta catalana con la que los soberanistas van a recibir la sentencia del Tribunal Supremo sobre el golpe de Estado catalán.

Y a partir de ahí el ruido, la tensión y los disturbios de orden público se van a suceder en Cataluña y se unirán al trepidante calendario político (en España y la UE) que nos llevará a la noche electoral del 10-N, donde empezará otro ciclo y ya veremos si de desconcierto o de estabilidad.