Macron asume el liderazgo de la UE y del G-7

Con el Reino Unido a punto de abandonar la UE, Angela Merkel al borde de su retirada política e Italia y España sumidas en crisis de inestabilidad, el presidente de Francia Emmanuel Macron ha dado un decisivo paso al frente se ha echado a la espalda el liderazgo de la Unión Europea.

Liderazgo desde el que Macron, como anfitrión de la cumbre del G-7, ha desplegado una frenética agenda diplomática en la que se incluyó una visita sorpresa a Biarritz del ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Mohamad Javad Zarif.

El que se reunió en la ciudad francesa con su homólogo galo Jeannette-Yves Le Drian durante tres horas y media hora más con Macron para hablar de la fractura entre Teheran y Washington del acuerdo nuclear, que se convirtió en un capítulo especial de las cuestiones de seguridad que se debatieron en el G-7.

La crisis nuclear con Irán, los incendios de la Amazonia de Brasil, la tensión comercial entre USA y China, el Brexit, las relaciones ahora rotas del G-7 con Rusia y el riesgo de recesión internacional han sido las cuestiones más importantes de los debates de la cumbre de Biarritz.

A cuya cena final ha asistido el presidente en funciones de España Pedro Sánchez como invitado personal de Macron porque España no pertenece a ese poderoso y reducido club de las naciones democráticas más poderosas del mundo. Una cita que Sánchez aprovechó para conversar con el premier británico Boris Johnson.

El político inglés convertido en otra de las Estrellas de la cumbre por la esperada salida (el 31 de octubre) del Reino Unido de la UE, y a quien el presidente Donal Trump ha llenado de elogios y prometido una especial relación comercial entre Gran Bretaña y EE.UU. cuando acabe el Brexit.

El que ya veremos como acaba aunque Johnson se declaró optimista sobre la posibilidad de lograr alguna reforma en el acuerdo de ruptura que Londres firmó en Bruselas bajo el liderazgo de Theresa May.

En relación con la guerra comercial entre China y USA y la petición de Trump a los empresarios americanos que trabajan en el gigante asiático de que se preparen para salir y buscar otras alternativas, en Biarritz esta batalla quedó en el terreno de la confusión.

Sin embargo Macron sí parece haberle ganado el pulso a Bolsonaro sobre los incendios de la Amazonia que han provocado un revuelo mediático en todo el mundo y obligado al presidente brasileño a reaccionar y enviar al ejército de su país a luchar contra las llamas.

Muchos frentes abiertos para el G-7 y una misión casi imposible para el presidente Macron: controlar y moderar al presidente Trump. El que anda a palos con medio mundo y utilizando las polémicas internacionales como parte destacada de su, ya en marcha, campaña electoral presidencial.