La ‘tormenta perfecta’ ya está sobre el G-7 de Biarritz

La ‘tormenta perfecta’ económica y política internacional que venimos anunciando desde hace varias semanas puede acabar estallando en la cumbre del G-7 de Biarritz.

Sobre todo si el presidente Donald Trump le declara la guerra comercial y sin cuartel a China, tras el anuncio de Pekin de subir aranceles a exportaciones USA por un valor de 75.000 millones de dólares como respuesta a los planes de Trump de hacer lo mismo contra China por valor de 300.000 millones de dólares.

Ayer tarde Trump amenazaba a China con pedir a las empresas de EE.UU que operan en ese país (que se prepare Apple) que busquen alternativas y que empiecen a salir del territorio del gigante asiático. Lo que, de convertirse en una realidad, provocaría un gran conflicto político y comercial que no tardaría en llegar al ámbito financiero, creando un caldo de cultivo que va a propiciar que muchas economías occidentales entren en recesión, lugar por donde ya merodean en la UE naciones importantes como Alemania e Italia.

Para completar los negros nubarrones que se ciernen sobre Biarritz este ruidoso imitador de Trump (hasta en el peinado) que es el primer ministro británico Boris Johnson también está amenazando a la UE con desatar un Brexit duro y sin acuerdo, cerrando fronteras y creando un caos comercial de consecuencias imprevisibles, sobre todo para el Reino Unido.

En estas circunstancias, que se adornan con oleadas de protestas de la extrema izquierda europea contra el G-7 de Biarritz (donde participan los que pretenden un pacto de investidura con Pedro Sánchez, Podemos, IU, ERC Y Bildu) está muy claro que el presidente en funciones de España que asistirá al G-7 invitado del presidente francés Macron, no puede pactar con Podemos un gobierno de coalición.

Porque la imaginaria escena de Pedro Sánchez en la cumbre de las grandes democracias y potencias económicas del mundo e Iglesias y los suyos en la puerta gritando contra el G-7, hablaría por sí sola. Y lo mismo ocurriría una vez que se conozca la sentencia del golpe catalán que Podemos y sus aliados de ERC y Bildu denunciarán.

Ahora bien, la pregunta que se debe hacer Sánchez y también los líderes de la oposición Pablo Casado y Albert Rivera es la de si en estas circunstancias es buena para España la repetición de las elecciones generales el próximo 10 de noviembre. Y la respuesta es que no, y que algo tendrían que hacer PSOE, PP y Cs para capear este doble temporal de USA y China y del Brexit, al que en España habrá que añadir los truenos del desafío catalán.

Aunque para empezar vamos a ver qué hace y dice Trump en Biarritz sobre China, que probablemente no será nada bueno porque el presidente USA -a quien le gusta amagar y rectificar- ya está en precampaña electoral. Y en ello su ‘América First’ frente a los chinos es una pieza fundamental.

Y ojo, no vaya a ser que amplíe su guerra comercial contra la UE porque en ese caso en España, -como lo ha propuesto Matteo Renzi en Italia- haría falta un Gobierno de ‘unidad nacional’.