¿Está España preparada para un Brexit duro?

El semanario ‘Sunday Times’ publicó este domingo un documento del Gobierno británico de Boris Johnson en el que se dibuja un dramático escenario para el Reino Unido, en caso de que el ‘premier’ cumpla su amenaza de romper con la Unión Europea sin acuerdo el próximo 31 de octubre.

Según el documento, que el Gobierno de Londres ha calificado como ‘el peor escenario posible’, Gran Bretaña podría sufrir en los primeros meses del Brexit graves problemas de tráfico en sus fronteras (especialmente con Francia) y desabastecimiento de alimentos, medicinas y combustibles, entre otras muchas cosas, además del duro impacto económico y financiero que esa ruptura por las bravas provocaría en Inglaterra e Irlanda del Norte.

Los daños no serían exclusivos de los territorios situados al norte del Canal de la Mancha, sino que también la UE se vería seriamente afectada. Y ahí incluida España, por lo que nos preguntamos si este Gobierno de Pedro Sánchez está trabajando ya en el análisis y la elaboración de unas medidas preventivas para amortiguar el impacto en nuestro país del Brexit duro.

Y no solo del Brexit porque en el horizonte de la política otoñal también se aprecian nubarrones inquietantes por causa del conflicto comercial entre los EEUU y China, una batalla en la que también podría sufrir daños la UE.

El territorio europeo donde la crisis de gobernabilidad de España e Italia y las señales de debilidad de la economía de Alemania constituyen elementos más que suficientes para la preocupación española. Y no solo en lo que al presidente en funciones Pedro Sánchez se refiere, sino también en lo que afecta a la responsabilidad nacional de la Oposición de PP y Cs.

Máxime a sabiendas de que estamos en vísperas del nuevo otoño caliente catalán y sobre todo de la sentencia del Tribunal Supremo sobre el golpe de Estado catalán del 27-O de 2017. Sentencia que se espera para mediados de septiembre pero que se podría adelantar.

Por todo ello la incertidumbre y la máxima preocupación está impregnando a distintos sectores del país -como se aprecia en el deterioro de indicadores de nuestra economía- mientras nuestra clase política sigue de vacaciones y parece ajena al horizonte de crisis económica (ya veremos si de recesión).

Dando todos ellos por buena la temeraria profecía del ministro Ábalos en la que aseguró que los problemas de estabilidad del país se arreglarán ‘en el último minuto’. Aunque lo pertinente sería que el Gobierno y la Oposición empiecen ya a trabajar y a prevenir las dificultades otoñales que sin duda alguna llegarán y que poco a poco empiezan a aflorar.