Alemania avisa recesión y el Ibex 35 se desploma

Mientras en España el Ibex 35 se desploma al mínimo del año y continúa el bloqueo de la política y la incertidumbre -ante el inmovilismo de PSOE, PP y Cs-, nuestro país avanza hacia un nuevo proceso electoral en coincidencia con un nuevo horizonte de recesión en varios países de la UE.

El último aviso nos ha llegado desde Alemania donde se ha registrado una caída del PIB en el segundo trimestre del año del 0,1 %. Y hace pocos días en el Reino Unido y en el mismo periodo de tiempo se anunció la caída del PIB británico en un 0,2 %, mientras para España la UE le da un crecimiento en el segundo trimestre del 0,5 % del PIB, un 0,2 % menos que en el primer trimestre lo que marca tendencia a la baja y confirma el riesgo de recesión.

En el que tanto el Brexit, esperado para el 31 de octubre, como la guerra comercial de EE.UU. y China van a colaborar al tiempo que se corre el riesgo de trasladar el conflicto comercial chino/americano al ámbito monetario por las recientes devaluaciones de la moneda china y la debilidad del euro frente al dólar. Lo que indigna al presidente Trump que es quien abrió la caja de los truenos de la guerra comercial que también desea extender al territorio de la Unión Europea.

Es en este ambiente de tensión comercial, económica y monetaria en el que Alemania, una nación exportadora y locomotora habitual de la economía de la UE, empieza a dar señales de debilidad mientras el pesimismo se instala entre sus analistas económicos, máxime cuando Ángela Merkel está a punto de iniciar su retirada de la primera línea de la política.

Y cuando en Italia el líder de la Liga Norte, Matteo Salvini, pretende provocar un adelanto electoral tras romper su acuerdo de Gobierno con el Movimiento 5 Estrellas y mientras la situación económica (y bancaria) italiana no deja de empeorar.

Y está plagada de problemas como los de su vigente inestabilidad política que nada tiene que envidiar al caso español donde el horizonte de la crisis económica puede tener consecuencias en la negociación de Pedro Sánchez con Pablo Iglesias para la investidura, porque la presencia de Podemos en el Gobierno del PSOE alejaría de España la inversión extranjera.

En estas circunstancias el adelanto electoral, con el que amenaza Pedro Sánchez, podría beneficiar las expectativas de los partidos del centro y de la derecha que lideran Albert Rivera y Pablo Casado por el temor de los votantes a que España (donde se espera un empeoramiento del desafío catalán) entre en recesión y apueste por un gobierno deficitario de la izquierda y sin control del gasto social.

Los últimos datos de la Comisión Europea sobre las economías de la UE dicen que la Eurozona crece un 0,2 % en el segundo trimestre (la mitad de lo que lo hizo en el primer trimestre del año) y confirma los temores generales sobre el riesgo de recesión.

Sobre todo si la locomotora alemana no solo se frena sino que empieza a recular. En cuyo caso habrá que estar muy atentos y prepararse para un otoño de inestabilidad política y económica. Como el que en cierta manera ya están anunciando los mercados bursátiles internacionales y el Ibex 35 español que ayer perdió las ganancias del año y entró en números rojos, lo que constituye una pésima y preocupante señal.

Y lo que obligaría a los tres grandes partidos constitucionales, PSOE, PP y Cs, a una sería y profunda reflexión ante la doble crisis española en ciernes económica e institucional. Si no lo hacen Pedro Sánchez, Pablo Casado y Albert Rivera entrarían los tres en el campo de la irresponsabilidad.