El PP pide paso a Sánchez en la investidura

Mientras Pedro Sánchez sigue presionando a Pablo Iglesias (con otros partidos y agentes sociales) el Partido Popular tras la declaración del Rey Felipe VI en la que pidió un pacto de investidura antes de una repetición electoral, ha solicitado al presidente en funciones que se retire y facilite un ‘candidato de consenso’ constitucional a la investidura.

Un candidato que podría surgir de un pacto de Gobierno entre PP y Cs (que suman los mismos 123 escaños que tiene el PSOE) con la abstención del PSOE. O, en su defecto, que el PSOE presente otro candidato con firme compromiso para una mayoría constitucional, ajena a cualquier pacto con Podemos y los separatistas vascos y catalanes de Bildu y ERC sobre los que Sánchez pretende apoyarse.

Se trata de una lógica iniciativa de Pablo Casado que propusimos en este diario hace dos meses y que ni PP ni Cs ofrecieron durante el fallido debate de investidura de Pedro Sánchez del pasado 25 de julio en respuesta a la afirmación de Sánchez de que su opción era la única posible.

Lo que no es verdad como ahora se está demostrando con la propuesta del PP. Que está llena de sentido porque Sánchez pedía la abstención de PP y Cs (por cierto Albert Rivera está desaparecido) para no depender de los separatistas catalanes.

Pues bien la oferta que hace Casado deja fuera a los separatistas catalanes y vascos, refuerza el bloque de los partidos constitucionales y también deja fuera a Podemos, un partido que niega el Estado de Derecho en España cuando afirma que en nuestro país hay presos y exiliados políticos.

Naturalmente Sánchez no querrá dar paso a una investidura de Casado con la abstención del PSOE pero eso lo deja en manos de Pablo Iglesias y de su proyecto de Gobierno de coalición, con la ayuda de la abstención de Bildu y ERC. O de lo contrario Sánchez no tendrá más camino que la repetición electoral.

Al final de este bloqueo político aparece la figura de Sánchez como el ‘gran problema’ porque nadie quiere pactar con él. PP y Cs por sus pactos con los separatistas vascos y catalanes y Podemos porque se resiste al Gobierno de coalición y pretende gobernar en solitario y ‘a la portuguesa’.

Y nadie ni Casado, Rivera o Iglesias le dará a Sánchez un cheque en blanco. Y si de verdad Sánchez no quiere repetir las elecciones y pretende que sea el PSOE -partido más votado el 28-A- el que presida en nuevo Gobierno en ese caso Sánchez tendrá que dar paso a otro candidato socialista de corte constitucional como bien pudieran serlo Borrell, Page o Vara.

Pero este Sánchez, que está dispuesto a todo para seguir en el poder, no dará un paso atrás y antes de retirarse avanzará hacia la repetición electoral.