Sánchez veta a Iglesias, al que apoyan las bases de Podemos

Por fin Pedro Sánchez ha levantado el velo para descubrir un secreto a voces: que el problema del pacto de investidura entre PSOE y Podemos se limita a que Sánchez no quiere que Pablo Iglesias esté en el Gobierno.

Los motivos de este veto son muchos pero, entre ellos, Sánchez destaca uno que nosotros llevamos denunciando desde hace meses en este diario: que Iglesias y Podemos afirman que ‘en España hay presos y exiliados políticos’. Lo que impide que quien esto afirma se pueda sentar en el Consejo de Ministros de España.

Porque todo ello significa que para Podemos España no es una democracia ni un Estado de Derecho, dos condiciones imprescindibles, por cierto, para que un país sea miembro de la UE. Y este enorme disparate de Iglesias y su apoyo a los golpistas catalanes y al derecho de autodeterminación convirtió a Podemos en un partido ajeno a la normalidad democrática e institucional.

Y de esos lodos estos polvos, el veto de Sánchez a Iglesias, quien ya no podrá decir que nadie lo ha vetado a él para estar en el Gobierno. Como no podrá decir que no pidió una Vicepresidencia con competencias en Trabajo, Hacienda y Comunicación, tal como ahora lo ha confirmado Sánchez ante la Ejecutiva del PSOE.

Y ¿por qué negaron ambos la petición de la Vicepresidencia por Iglesias? Pues porque los dos han estado jugando al ratón y al gato durante meses, y han mentido con descaro a la opinión pública.

Y ¿qué va a pasar ahora? Pues primero hay que valorar el resultado de la consulta de la dirección de Podemos a las bases de este partido, que afirma que más del 70% de los que votaron exigen la presencia de Iglesias en el Gobierno. Lo que refuerza la posición de Iglesias frente al veto de Sánchez del que Pablo Echenique ha dicho: ‘vetar a Iglesias es vetarnos a todos’.

Pero a partir de ahí será Pablo Iglesias quien decida si renuncia a estar en el Gobierno y apoya la presencia de algunos de los dirigentes de Podemos en el Gabinete de Sánchez o si, por el contrario, deciden -como en La Rioja- votar ‘no’ a la investidura del líder del PSOE.

La que quedaría como una asignatura pendiente hasta el 23 de septiembre. Y si para entonces no hay acuerdo en ese momento se pondrá en marcha el reloj de la repetición electoral.

¿Qué hará Iglesias? Si le puede la soberbia y la ambición votará en contra de la investidura de Sánchez. Pero si actúa con su presunta astucia Iglesias reculará, dará un paso atrás y colocará Ministros de Podemos dentro del Gobierno de Sánchez.

Lo que sería ‘poner una pica en Flandes’ y también un triunfo de Iglesias al situar Ministros de Podemos (un partido marxista y populista) en el Gobierno de España, la cuarta potencia de la UE. Y además Iglesias se convertirá en un ‘mártir’ y en ‘el vicepresidente en la sombra’ del Gobierno de Sánchez, con quien mantendrá una relación muy fluida y especial.