Sánchez e Iglesias buscan apoyo de sus partidos 

Última semana de negociación entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias que comienza con movimientos tácticos de uno y otro en pos de que sus respectivos partidos apoyen sus distintas estrategias. Por ello el PSOE ha cerrado filas en torno a Sánchez para que no deje entrar a Iglesias en el Gobierno.

Mientras, en Podemos se celebra una consulta a las bases para que digan si sostienen la exigencia de Iglesias de entrar en el Gobierno para votar a favor de la investidura de Sánchez. Lo que parece que confirmarán los militantes de Podemos, a pesar de algunas discrepancias internas como la de Teresa Rodríguez la primera dirigente de Podemos en Andalucía.

La cuestión en debate sigue siendo la de Gobierno de coalición de PSOE  con Podemos si ó no. Porque hasta el momento no hubo negociación sobre el programa como lo pretende el PSOE y lo rechaza Podemos que exige una ‘negociación integral’, es decir con programa y reparto de ministerios.

La escasez de tiempo daña a Sánchez porque vive en la ansiedad de lograr la investidura cuando antes. De lo contrario su interinidad podría llegar al mes de septiembre desde el pasado 4 de marzo, día en el que se disolvieron las Cortes. Pero si no hay investidura antes del 23 de septiembre entonces no quedará más salida que la repetición electoral.

Aunque antes de llegar a esa posible cita todavía quedan muchas cosas por pasar porque en La Moncloa tampoco descartan llegar a algún acuerdo con PP y Cs a los que Sánchez no cesan de reclamarles la abstención y con el argumento de que España necesita un gobierno estable antes que se haga pública la sentencia del juicio sobre el golpe catalán.

Mientras tanto la vicepresidenta Carmen Calvo ha vuelto a invitar a Podemos a presentar propuestas para un programa conjunto de Gobierno pero todo indica que Pablo Iglesias no se moverá mientras Sánchez mantenga el veto contra él.

Y menos aún cuando dirigentes del PSOE han descalificado a Iglesias y el vasco Odón Elorza ha llegado a insultarle diciendo ayer que Iglesias es un personaje ‘disolvente’ del que no se puede esperar lealtad alguna.

Una agresión que lejos de facilitar el acuerdo lo impide e indigna a las bases de Podemos que están a punto de votar en su consulta interna. Sobre todo porque Elorza olvida que Pablo Iglesias fue el político decisivo en la moción de censura que llevó a Pedro Sanchez al poder. Algo de lo que nadie quiere ahora acordarse en el PSOE.